El representante de la Asociación de Bares y Cantinas de la ciudad de El Alto, Ramiro Orellana, denunció ayer que el concejal Roberto de la Cruz les pidió dos mil dólares para evitar el cierre de varios locales, legalmente establecidos, pero que habían incurrido en algunas irregularidades.
“Roberto de la Cruz ha recibido dos mil dólares en dos pagos; uno yo fui a pagarle personalmente a su casa, pero él ha instruido, de igual manera, que se cierren (los negocios) porque quería más (dinero)”, declaró Orellana, según radio Fides.
Al conocer la acusación, el concejal del M-17 aseguró “soy una persona incorruptible y jamás he recibido dinero”.
En tanto que Orellana presentó una grabación, que se oye con deficiencias y que supuestamente logró en el momento en que entregó el dinero al concejal. Asimismo, acusó a un asistente de De la Cruz (Rafael Quispe) de haber sido la persona que los contactó para realizar el trato.
Esta no es la primera acusación en contra del munícipe; hace dos meses, dos gendarmes de la guardia municipal alteña señalaron que la autoridad edil les reclamó la clausura de locales que pertenecerían a sus amigos.
Entonces, los ahora ex funcionarios dijeron que otro asesor del concejal los buscó para reclamar por el operativo que realizó el ejecutivo municipal y que habría perjudicado a estas personas.