Somos madres, líderes de organizaciones populares, jóvenes universitarias y profesionales. Pertenecemos a la Articulación de Mujeres por la Equidad y la Igualdad (AMUPEI/La Paz) y estamos muy preocupadas por la intención de la Comisión de Derechos, Deberes y Garantías de constitucionalizar el derecho a la vida desde la concepción.
Damos nuestra palabra desde la experiencia que tenemos como organizaciones de defensa de derechos humanos que han apoyado a niñas y adolescentes que, sin quererlo, ni desearlo nunca, quedaron embarazadas a causa de violaciones perpetradas por sus padres o padrastros o extraños. Nuestro apoyo consistió en demandar la aplicación de Art. 266 de Código Penal Boliviano, que permite el aborto en casos de violación, incesto y cuando la vida de la mujer corre peligro.
Con muchas dificultades logramos que dicho artículo se aplicara, fundamentalmente gracias a algunos servidores públicos que fueron capaces de diferenciar entre su posición personal y su deber de aplicar la ley. Evidentemente, hay muchas posiciones en relación aborto, y nosotras las respetamos todas. Estamos conscientes de que ningún funcionario público puede, ni debe ser obligado a actuar en contra de su voluntad y sus creencias, pero esto no es para el Estado, que tiene la obligación de garantizar la aplicación de ley en base al principio de protección del ejercicio del derecho a salud, la libertad, la protección y la seguridad de toda la población.
El Estado debe velar porque las mujeres víctimas de agresiones sexuales, tengan el derecho a acceder a las leyes que las protegen para estos casos específicos. Preguntamos a las/los constituyentes: ¿Si el derecho a la vida desde la concepción es constitucionalizado, qué opción tendrán las niñas, adolescentes y mujeres embarazadas a causa de las agresiones sexuales? ¿El Estado las obligará a concluir con embarazos cuyos responsables son, en la mayoría de los casos, sus propios padres, padrastros, tíos, hermanos e incluso abuelos? ¿Qué tipo de sociedad estaremos fundando, una donde la consecuencia de un delito como es la violación sexual será protegido por la ley? ¿Es esto digno para las mujeres?
En Bolivia, 4 de cada 10 mujeres son víctimas de violencia sexual y, según datos oficiales, los índices de estas agresiones aumentaron alarmantemente en contra de niñas y adolescentes, Sin duda, este es un tema donde el gobierno debe tomar acciones inmediatas que no sólo prevengan y sancionen dicha violencia, sino que también garanticen condiciones legales para que las víctimas tengan el derecho a decidir sobre un caso de embarazo no deseado, fruto de una violación sexual y tenga la opción de interrumpirlo como ha sido hasta ahora, al amparo del Art. 266.
Asimismo, si la Asamblea Constituyente aprueba el acuerdo de la Comisión, las mujeres que tienen embarazos que ponen en riesgo sus propias vidas no tendrán el derecho a optar por un aborto terapéutico contemplado en el Art., 266 y que se realiza con el fin de evitar un peligro para la vida o la salud de la madre. ¿Acaso las mujeres no tenemos el derecho a optar por preservar nuestras propias vidas, que a la vez es la vida de familias enteras, que perderían, una madre, una esposa, una hija? ¿Es esto digno para las mujeres?
Se profundizaría la problemática del aborto inseguro que en Bolivia es la segunda causa de mortalidad, ya que las mujeres estarían obligadas a recurrir a abortos que no tienen las mínimas garantías médicas para su realización. No nos resignamos a perder derechos reproductivos que hasta el momento han sido amparados por normativas que, aunque con dificultades en su aplicación por desconocimiento o negligencia, han servido para que muchas mujeres, en medio del dolor que deja una violación, puedan rehacer sus existencias y para que otras puedan preservarlas.
Queremos vivir en un país donde el Estado reconozca el derecho de las mujeres a la vida, la salud y la seguridad como ejes centrales de la salud sexual y reproductiva que, como componentes de políticas públicas, contribuirían a construir una ciudadanía capaz de enfrentar la violencia sexual y preparada para evitar embarazos no deseados.
Apelamos a los asambleístas para que reconsideren su posición, tomando en cuenta la realidad de la salud pública. Las mujeres bolivianas lo exigimos para preservar nuestros derechos.
AMUPEI/ La Paz es un colectivo por la democracia y los derechos de las mujeres.