Una maratón de fe y alegría recorrió La Paz Morenos, diablos, wacas, llameros, caporales, kullawas y tinkus, entre otros, colorearon las calles de La Paz, que estuvieron rebosantes de público y de vendedores ambulantes. Evo Morales y Álvaro García Linera asistieron y bailaron morenada.
CÁTEDRA DE FE • La Fraternidad Los Catedráticos saluda a Jesús del Gran Poder.
Seis horas es el promedio de tiempo que demanda hacer el trayecto para un bailarín del Gran Poder. ´Hay que tener fe y fuerza de voluntad para terminar el recorrido por calles empinadas, adoquines resbalosos, huecos, sol abrasador primero y frío después´. Así resume la experiencia una chola de la Fraternidad Escalier que, como la mayoría, logró la hazaña. ´Tenemos un compromiso, además somos un grupo y nos vamos alentando´.
Alrededor de 25.000 bailarines llenaron las calles de La Paz, desde la Garita de Lima hasta el parque Roosevelt. La renovada avenida Camacho se mantuvo cerrada, tal cual habían dispuesto las autoridades ediles.
Para iniciar el recorrido con buen pie, los amautas celebraron una mesa ritual a las 7.00 en la plaza Garita y precedieron la entrada con el fin de garantizar su buena marcha.
El público abarrotó las calles desde las 9.00, al tiempo que empezaba a multiplicarse el número de vendedores cargados con toda clase de comida y tentempiés: sándwiches de chola, helados, crema chantilly con gelatina, algodón de azúcar, ensaladas de frutas, patitas, ocas al menudeo, maní, entre muchos otros.
El recorrido lo abrió la tarqueada Los Zánganos de Sopocachi, seguido por la Diablada Eucaliptus y la Morenada Fanáticos. Esta última fraternidad, que tradicionalmente hace su paso por la noche, cambió el horario pues fue la ganadora de la entrada del 2006. Destacaron las mujeres ataviadas con elegantes trajes marrones ceñidos por corpiños oscuros.
En la Morenada La Paz Unión de Bordadores los trajes estaban bañados por un amarillo pastel con detalles en naranja. Varios cóndores con pico de plata y cresta colorada batían sus alas reclamando la atención del público antes de que las morenas de rojo y negro, que tras ellos danzaban, acapararan todas las miradas.
Con el avance del sol, en la calle Buenos Aires los modestos toldos de los comercios se desenroscaron cobijando bajo su sombra a una parte de los cientos de mujeres, hombres y niños que, sentados, silueteaban el pasillo de los bailarines. Paralelamente, los paraguas empezaban a reclamar su espacio entre el público acalorado. Un muro compacto de personas hacía imperceptible las maderas de la gradería, de manera que la gente parecía volar. No faltó el incidente que de la metáfora pasó a la realidad, cuando las gradas montadas en la Av. Mariscal Santa Cruz se vinieron abajo.
Alzando la vista, en la calle Tumusla aparecieron los doctorcitos con porte severo, marcando el ritmo con el bastón y disfrazados con su tradicional nariz postiza y gafas de alambres.
El centro de la ciudad se convirtió en un río dorado, de trajes esplendorosos colmados de brillo. Uno de los elementos más llamativos fue la carga de alhajas de las cholas de los Rebeldes, que según Mabel Quenallata (19), cuestan unos 10.000 bolivianos. ´Las joyas del sombrero, pulseras, anillos –en casi todos los dedos–, aretes y cadenas son de oro y tienen turquesas en degradé bien pesadas´, detalló la joven.
Jorge Calle, uno de los miembros del personal de coordinación de la Alcaldía de La Paz, dijo que la jornada se desarrolló de forma normal, con el inicio de la entrada a las 7.30, de acuerdo al programa, aunque durante la jornada fue retrasándose de manera que a las 14.00 el retraso se calculaba en 40 minutos.
´¡Arriba mi Bolivia!´, gritaban algunas morenas despertando el ánimo de sus compañeras. Más arriba, las Wacas Juventud Estrellas del Gran Poder relatando con su danza una sátira al torero español. Las cholas vestidas de amarillo chillón movían sus amplias y contundentes polleras dándole vida a sus enaguas. Mientras, las cabezas de toro que portan los hombres amenazaban con proferir una cornada al viandante.
Patricia Posada (25) baila por vez primera en la Morenada Los Diamantes, como figura china. ´Es la danza más elegante de todas. Tengo mucha fe en Jesús del Gran Poder. Hice la promesa de bailar si me daba salud y trabajo, y así fue´, relata la joven.
Katerine Molinero, también de 25 años, baila en la misma fraternidad. ´Salgo desde hace tres años porque hice la promesa de bailar si mi hermana se curaba de una enfermedad de los ojos y así fue´.
El rey moreno William Escalera (38) aclara que el significado de su traje es la ´representación burlona de los antepasados españoles con barba y pipa´.
Para Gonzalo Valverde (28), bailarín de morenada, el Gran Poder debe ser declarado Patrimonio Cultural para que ´represente a nuestra tierra´. La devoción de los participantes hacia el Jesús de los tres rostros, se ejemplifica en Félix Aquino, de la Diablada Internacional Arte Illimani, que a sus 45 años cuenta 35 entradas ´por la fe y devoción que mis padres me inculcaron´.
Otra de las danzas llamativas fue la waca. Ana Arenas (45) baila en los Waca Tokoris Aymaras desde hace dos años. ´Me encanta el movimiento rudo de las caderas cargadas de enormes polleras que simbolizan el número de cosechas´, relata. ´Llevamos el valor en las polleras´, dijo Reisi Quispe (15), también bailarina de waca.
´Estamos expresando lo que somos, nuestras raíces, y lo proyectamos al siglo XXI con nuestros bailes, con nuestras polleras, nuestra cultura´, afirmó a su llegada al palco de la plaza Pérez Velasco el vicepresidente de la República, Álvaro García Linera, que, como el presidente Evo Morales, aplaudió y bailó morenada.
“Estamos expresando lo que somos, nuestras raíces, y lo proyectamos al siglo XXI con nuestros bailes y polleras”. álvaro García.
Breves
POLICÍA • Los efectivos del orden, tanto de seguridad como de tránsito, se desplegaron por toda la ruta del Gran Poder y controlaron amablemente, pese a que más de un uniformado fue insultado por gente ebria que se hallaba dentro del público. Los de tránsito apoyaron con las indicaciones de rutas alternas para el tráfico vehicular.
MATRACAS • La Alcaldía de La Paz entregó a representantes diplomáticos, autoridades municipales y dirigentes folklóricos varias matracas de madera que fueron utilizadas cuando pasaron las diferentes fraternidades de morenadas, al ser la danza más representativa de la entrada del Gran Poder.
BANDAS • Como en todas las entradas folklóricas, las bandas musicales hicieron un show aparte de los bailarines. Bien uniformados y con trajes elaborados por manos bolivianas, realizaron una variedad de piruetas, como saltar sobre los bombos, subirse en ellos, hacer bailar los platillos en sus cabezas o ser levantados y mostrar mensajes contra el veto a la altura.
FIRMAS • A lo largo de la entrada varios canillitas hicieron firmar al público las cartas que se enviarán al presidente de la FIFA, Joseph Blatter, manifestando que hacer deporte en la altura no hace daño y no mató a nadie. A la campaña también se suscribieron otras autoridades nacionales, departamentales y del municipio paceño.
CONCEJAL • El presidente del Concejo de La Paz, Luis Revilla, bailó en la fraternidad Los Catedráticos. Vestido totalmente de traje plateado, representó a un rey moreno. Al igual que esta autoridad, otras figuras públicas bailaron, como Fernando Cajías, de la Fraternidad San Andrés, con la danza de la kullaguada, y gente de prensa.
JARDINERAS • La Alcaldía de La Paz dispuso de personal y colocó cintas amarillas alrededor de las jardineras de El Prado para evitar que sean dañadas por los espectadores que se apostaron en el carril de subida. Hasta las 18.00, la gente respetó las áreas verdes, pero luego, cuando empezó a oscurecer, la gente arrojó algo de basura y pisó algunas plantas.