En El Alto afloran los talentos a través de los fanzines Taller • El dibujante brasileño de cómic Fabio Zimbres llegó a Bolivia y despertó el interés por el dibujo en niños y jóvenes talleristas.
El ilustrador brasileño • Fabio Zimbres muestra en una de las salas del museo Tambo Quirquincho los cuadernillos autobiográficos que realizaron los niños y jóvenes de El Alto.
El Quinto Encuentro del Cómic que concluyó sus actividades ayer, dejó como resultado más de 45 cuadernillos en forma de fanzines que resumen la vida de los autores, que en este caso son niños y jóvenes, en su mayoría de El Alto, que participaron de los talleres dictados por el ilustrador brasileño Fabio Zimbres.
“Para realizar un fanzine sólo se necesita papel, lápiz y una fotocopiadora. Elegí esta forma de ilustrar en mis talleres porque es muy sencilla”, explicó el ilustrador brasileño en su visita al país.
Durante los talleres de Cuadernillos autobiográficos, Zimbres logró que sus alumnos “contaran un poco de su vida a través de dibujos. Ellos trabajaron en sus casas y me trajeron algunas ilustraciones que reflejaban lo que pensaban de su vida o las cosas que veían o que les pasaban en la escuela”, relató.
El ilustrador destacó el interés de los participantes de los talleres en el cómic. “Todos produjeron mucho, a veces más de un librito. Pude observar que la gente se dedicó a intentar crear una voz personal para contar sus cosas. Cada fanzine dice algo y eso da distintos retratos de cómo es la vida en El Alto, aunque también había gente de La Paz”.
Los niños fueron protagonistas importantes de los talleres de Zimbres ya que, según el ilustrador, “el empeño que le pusieron a cada uno de sus trabajos fue admirable, porque presentaron dibujos bien realizados, no se limitaban por la escasez de los materiales y se daban maneras para realizar sus ilustraciones. La creatividad que pusieron en sus obras no se quedó estrictamente en mi propuesta, ellos fueron más allá, pudieron aprovechar su imaginación e inventar cosas, que fue lo que más me gustó de esta experiencia”, sostuvo.
Entre los trabajos presentados por los jóvenes y niños del taller, Zimbres explicó que muchos abordaron temáticas relacionadas con la contaminación, mientras otros mostraban el pasado de algunos chicos que plasmaron su vida en el campo.
“Había un niño de seis años que me decía que no se consideraba un buen dibujante y que por ello había hecho dibujos de personas en base a cuadrados, círculos y líneas. Cuando me mostró su cuadernillo, yo quedé impresionado, porque sus ilustraciones eran magníficas”.
El fanzine es un medio de expresión. “Cuando éste es pequeño logra crear una intimidad para escribir y dibujar de una manera más personal. Generalmente yo los uso para ilustrar cosas que veo en la calle o encuentro en la cotidianidad de la vida”.
Una vida dedicada al dibujo
Fabio Zimbres Zimbres nació en São Paulo pero pasó su infancia en Brasilia. Estudió arquitectura y en la actualidad dirige su propia editorial; dibuja historietas, trabaja en producciones de dibujos animados, realiza diseño gráfico y organiza exposiciones en su país natal y otras partes del mundo.
Empezó su carrera en el mundo del fanzine independiente hace 20 años. Editó junto a sus amigos más allegados Brigitte, su primera revista de ilustraciones, y en Brasil llegó a ser un reconocido artista y editor de historietas. También se consolidó como un especialista en el tema de la autoedición.
Actualmente está a cargo de la dirección de Ediciones Tonto, grupo editorial de su creación, y participa en diversos proyectos artísticos a nivel mundial.
Entre sus reconocimientos más importantes destaca su victoria en el concurso de tiras de A Folha de São Paulo, gracias al que logró publicar durante varios años su serie Vida Boa en el diario que lleva el mismo nombre. Recientemente publicó en Brasil un libro que, según él, “es una especie de grafic novo” titulada Música para antropomorfos.