El Comité Ejecutivo de los vendedores de ropa usada de Bolivia se reunirá en esta jornada en la ciudad de Oruro para determinar las medidas de presión que adoptará contra el Gobierno. No acepta que se impida la internación de prendas usadas y exige dos años más de actividad.
El dirigente de los vendedores de ropa a medio uso de la ciudad de El Alto, Tomás Quispe, informó que sus dirigentes máximos les instruirán el día en el que deberán iniciarán las medidas de presión, que irán desde el bloqueo de caminos y marchas hasta huelgas de hambre masivas.
“Hay una determinación que salió de las bases en el ampliado realizado en la ciudad de Santa Cruz. Ahí se instruyó hacer movilizaciones permanentes y los dirigentes nacionales tienen que ver mañana cuándo y con qué protesta iniciamos las medidas de presión para que el Gobierno dé una respuesta favorable a nuestra demanda”.
En Oruro, el presidente del sector, Amadeo Tapia, afirmó que son más de 25.000 familias las que viven de ese oficio en el departamento, por lo que anunció que serán radicales en las medidas que asuman. Dijo que en los últimos días, los 30 empleados del dirigente máximo, Wálter Mamani, se quedaron sin trabajo porque ya no se lleva mercadería a su galpón que está en la Zona Franca, los que, debido a la prohibición, se fueron a Chile.
El Servicio Nacional de Desarrollo Productivo (Senadepro) anunció que a través de Banco de Desarrollo Productivo (BDP) entregará créditos a todos los vendedores de ropa usada que califiquen en el programa de reconversión productiva a partir de la primera semana de julio.
Su titular, Marcos Apaza, explicó que los préstamos de 500 a 3.000 dólares se harán a través de un intermediario financiero.