Brasil impulsó la producción de los biocombustibles en las Américas durante la primera sesión en Panamá de la XXXVII Asamblea General de la OEA, señalando que traerá mejoras económicas y sociales al convertir a los países en productores en lugar de "meros consumidores".
La producción de los biocombustibles "va a tener mejoras sociales, políticas y económicas", cuyas consecuencias se verán en "prosperidad para hacer avanzar la democracia y principalmente los derechos humanos de las personas", dijo el vicecanciller brasileño, Samuel Pinheiro, durante su intervención en la sesión del lunes. Brasil es el segundo productor mundial de etanol, un biocombustible que se fabrica a partir de la caña de azúcar y que se utiliza mezclado con gasolina. El país sudamericano es el principal exportador y está embarcado con Estados Unidos en una campaña para promover la producción de ese combustible en el hemisferio tras un acuerdo que firmaron a comienzos de año.
El tema de la Asamblea de la OEA es "Energía para el Desarrollo Sostenible". Panamá, AP