Ante la presión y violencia de los vecinos y las batidas que realiza la comuna alteña, los propietarios de algunos locales de venta de bebidas alcohólicas en la Ceja atienden con cierto recelo, con más seguridad, sin llevar sus parlantes a las calles y sin habilitar todos los salones que poseen.
En un recorrido de La Razón el domingo por la noche se evidenció que en la zona 12 de Octubre —en las calles Franco Valle, Jorge Carrasco y Raúl Salmón— los locales sacaron los anuncios de venta de cerveza y ron por jarras, ocultaron los parlantes que sacaban a las calles y pusieron un guardia que oferta menú de bebidas y el costo de éstas. Además, en los edificios sólo se ve un salón con luz, cuando en el pasado se organizaban bailes en varios pisos de la vivienda.
El encargado de la Oficina de Defensa del Consumidor (Ofdeco), Max Suna, informó que a raíz de la presión de los vecinos y las batidas a locales clandestinos, de parte del municipio, “al menos cinco dueños de bares, karaokes y otros solicitaron el cierre definitivo, mientras que otros buscan cambiarse a otra zona”.
Por otro lado, luego de que la semana pasada se denunció que un concejal pide dinero a los dueños de bares para que trabajen sin problemas, dos propietarios de locales denunciaron ayer, bajo el anonimato, que este tipo de extorsión se practica hace años e indicaron que “algunos jefes de Ofdeco salieron de sus cargos tras recibir dinero y coches”.
Agresión a locales
12 de Octubre • El año pasado salieron en marcha de protesta estudiantes de secundaria contra el funcionamiento de los bares y karaokes, y los apedrearon.
16 de Julio • El martes anterior padres de familia apedrearon los locales y sacaron varios muebles para quemarlos.