El presidente colombiano, álvaro Uribe, dio un paso para responder a las presiones internacionales, especialmente de Francia, al excarcelar a más de 150 rebeldes, entre ellos Rodrigo Granda, el "canciller" de las FARC, cuyo papel en la liberación de rehenes de esa guerrilla es incierto.
Uribe dijo que Granda —el miembro de las FARC de mayor rango que estaba detenido en Colombia— fue excarcelado para que sirva como "gestor de paz", por una petición expresa del presidente francés, Nicolas Sarkozy.
Ayer, el gobierno de Uribe le confirió unilateralmente a Granda la condición de "representante" de esa guerrilla "para realizar gestiones de paz".
Pero el presidente de Paraguay, Nicanor Duarte, advirtió ayer que su país solicitará la extradición de Granda por el secuestro y asesinato de Cecilia Cubas, la hija del ex presidente Raúl Cubas.
El Mandatario francés aplaudió la decisión de Uribe y la calificó de "muy importante y valiente", mientras que en una declaración Suiza y España "celebraron" ese hecho e instaron a las FARC a responder en "forma constructiva".
Los tres países europeos median en busca de un acuerdo humanitario entre el Gobierno y las FARC para la liberación de 56 secuestrados que los insurgentes proponen canjear por unos 500 de sus miembros. Bogotá, AFP