Coca-Cola se comprometió ayer a restituir a la naturaleza “cada gota” de agua que utiliza mediante un programa con el grupo ecologista WWF que servirá para proteger siete de las grandes cuencas ribereñas del mundo, entre ellas las del Yangtsé y las de los ríos Bravo y Grande.
“Nuestra meta es restituir cada gota de agua empleada en nuestras bebidas y en su producción. Esto significa reducir la cantidad de agua que utilizamos, reciclar el agua usada en la fabricación y devolver el agua a las comunidades y a la naturaleza”, dijo en Pekín el presidente de la multinacional, Neville Isdell.
Coca-Cola pidió ayuda de los embotelladores y se comprometió también en el programa, que financiará con 20 millones de dólares, a adoptar medidas para reducir emisiones de CO2 durante la fabricación de sus bebidas.
El proyecto fue anunciado ayer, Día Internacional del Medio Ambiente y primera jornada de la reunión anual de WWF (Fondo Mundial para la Fauna y Flora Silvestres), que se celebrará hasta el 8 de junio en Pekín, con la asistencia del ex secretario de la ONU, Kofi Annan. Pekín, EFE