La presidencia alemana de turno del Grupo de los Ocho (G-8) se mostró ayer convencida de que la disputa de Rusia con EEUU por los planes de instalar elementos del escudo antimisiles norteamericano en Europa del Este no ensombrecerá la cumbre que comienza hoy en Heiligendamm.
La cumbre de los líderes de los siete países más industrializados del mundo y Rusia se celebra en medio del clima enrarecido por las diferencias entre sus miembros en cuestiones como el cambio climático, el conflicto de Kosovo y los hedges funds o fondos especulativos, además del escudo antimisiles de EEUU.
El asesor de la canciller alemana Angela Merkel para la cumbre del G-8, Bernd Pfaffenbach, aseguró a EFE que no tiene miedo “en absoluto“ de que estos temas ensombrezcan la cumbre, aunque dijo que “siempre puede haber sorpresas”.
Cuestiones polémicas como los planes de EEUU de desplegar una base de misiles en Polonia y un radar en la República Checa para afrontar hipotéticas amenazas por parte de países como Irán y Corea del Norte están, en principio, fuera de la agenda de la cumbre del G-8.
Fuentes de la presidencia alemana de turno del G-8 suponen que el tema será tratado de forma bilateral en el encuentro previsto para mañana entre el presidente de EEUU, George W. Bush, y Putin. Berlín, EFE