El cierre de un sector de la avenida Pando, dispuesto desde ayer por la Alcaldía de La Paz, generó caos y desorden vehicular en las zonas de San Pedro, Gran Poder, el Casco Urbano Central y Churubamba (San Sebastián).
La disposición, que regirá al menos por 45 días para la conexión del embovedado del río Apumalla, fue asumida pasado el mediodía, en el sector entre la Av. Muñecas y la plaza Eguino.
La Razón constató que el cierre generó congestión vehicular en todas las rutas que desembocan en la plaza Eguino.
Desde la mañana, cuando los funcionarios ediles comenzaron las faenas para aislar el sector, los conductores se desorientaron por los cambios, especialmente los que subían desde San Pedro, por la alteración del sentido de circulación en la calle Illampu, que ahora, desde la Sagárnaga, sólo se usa para ir a la Eguino,
Al mediodía, la trancadera se generó incluso desde la populosa calle Rodríguez (Gran Poder). Debido a la congestión, los vehículos con menos fuerza tuvieron problemas para subir la Muñecas (Churubamba), perjudicando a los que estaban detrás.
Por la noche, momento en que el tráfico se intensifica, la situación empeoró, provocando que una cola de vehículos aparezca en la avenida Montes (Centro) y otras dos se formen sobre la Illampu y la avenida América.
El director de Sistemas Viales de la comuna, Rodrigo Rodríguez, informó que Tránsito coadyuva en la labor de ordenar el tráfico a fin de evitar la congestión. “Desde el mediodía estamos monitoreando el movimiento vehicular en el lugar, sin embargo los cambios que se efectuaron funcionan efectivamente”, dijo.
En todo caso, ayer la comuna hizo dos alteraciones al plan de circulación alternativa: la calle Viacha, que debía ser de bajada, se mantiene como estaba, a sugerencia de Tránsito; en su lugar se decidió que la calle Cardozo servirá para evacuar el tráfico desde la América hacia la calle Murillo, de manera directa.