El Gobierno cometería un error histórico si hoy en la Cumbre Presidencial de la CAN que se realiza en Tarija no suscribe un Acuerdo de Asociación entre dicho organismo y la UE.
Nuestro país se opone a negociar por posiciones ideológicas de izquierda primordialmente influenciadas por las ONG cuyo principal promotor es el radical Movimiento Boliviano por la Soberanía y la Integración Solidaria de los Pueblos, ligado al Gobierno y que se opone al TLC y al ALCA.
Es primordial que Bolivia llegue a un acuerdo porque de esa manera se asociaría —con ventajas arancelarias— a uno de los bloques económicos y políticos más importantes. Nuestro país contaría con un mercado alternativo y se equilibraría el comercio con EEUU. La condición de la UE es negociar en bloque con la CAN y Bolivia ha puesto objeciones al respecto. Perú y Colombia han anunciado que negociarían por su cuenta con la UE.
El ATPDEA concluye a fines de junio. Aún no se sabe si los legisladores estadounidenses lo extenderán, ya que tienen como prioridad la Ley de Inmigración. Los exportadores y artesanos tienen la esperanza de que EEUU lo extienda por lo menos por un par de años, más aún porque este Gobierno ha cometido el error —por dichas absurdas posiciones de izquierda— de no suscribir un TLC con el país del norte.
Para Bolivia una de las mejores vías para salir de la pobreza es crear empleos y un importante potencial es la mano de obra. Los productos con valor agregado generan mucho más fuentes de trabajo. Los hidrocarburos dan ingresos, pero pocos empleos.
Actualmente Bolivia exporta a EEUU a través del ATPDEA 350 millones de dólares al año en textiles, muebles de madera, joyería y otros. Da trabajo directo e indirecto a 90 mil artesanos.
Hacer negocios con el Mercosur, la CAN, el TCP y suscribir acuerdos bilaterales con países latinoamericanos, a pesar de las ventajas arancelarias, es poco rentable, más aún por el contrabando. Es como vender y comprar entre pobres.
El gobierno del MAS debe superar los fundamentalismos de la izquierda obsoleta y entrar al mundo globalizado, como lo ha hecho la China, uno de los pocos países comunistas que quedan en el planeta. Éste, en cinco años ha privatizado 100 mil empresas, ha sacado de la pobreza a 250 millones de personas y tiene un crecimiento sostenido del 9%. Incluso el ejército protege a los inversionistas. Vietnam, a pesar de la guerra, exporta la mayoría de sus productos a EEUU. El crecimiento de Bolivia, incluyendo las ventas de gas, apenas llega al 3,5%, principalmente porque hay muy poca inversión por la falta de seguridad jurídica. Se ha comprobado que países con mayor crecimiento son los que atraen inversiones porque crean fuentes de trabajo y abren sus mercados. India ha aplicado esas políticas y tiene el 7% de crecimiento.
El Gobierno no puede perder la oportunidad de abrir mercados e insertarse al contexto internacional. No debe permitir que posiciones ideológicas arcaicas se interpongan a los intereses del país, que debe salir de la pobreza con urgencia.
*Verónica Ormachea G. es periodista.
Justicia incaica en tiempos de Asamblea
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¿Y el ahorro interno?
Ya no sé cuántas veces habré escuchado la cantaleta de empresarios y economistas, además de políticos nostálgicos, acerca de la inversión extranjera y su abrupta caída debido a tiempos y presidentes revoltosos.
Vetos, fútbol y algo más
Hoy pocos leen a E. Jardiel Poncela, un novelista de un humor grueso, desenfadado, con frecuencia irreverente que vivió en los años duros del franquismo español.
No me la creo
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