Las Fuerzas Armadas no asumen responsabilidades por el retraso de más de seis meses en el pago de los sueldos a 80 cascos azules que viajaron a Haití en misión de paz porque dice que el pago depende de la Organización de Naciones Unidas (ONU).
“Esto está supeditado al desembolso que la ONU debe hacer, pero eso no significa que una vez que lleguen (de la misión) se les deba pagar directamente”, afirmó el comandante general de las Fuerzas Armadas, general Wilfredo Vargas.
Por su lado, el oficial nacional de información de Naciones Unidas, Robert Brockmann, explicó ayer a La Razón que todos los países que forman parte del convenio de voluntariado a Haití “pagan cuotas por el mantenimiento de paso; entonces si un país no realiza ese pago, el desembolso que hace la ONU tarda en llegar”, por lo que existe la posibilidad de que Bolivia no haya hecho este pago.
El martes, seis de los voluntarios que viajaron a Haití denunciaron que el Ejército todavía no les paga los honorarios por sus servicios, pese a que algunos oficiales del Ejército les habrían dicho que ya les iban a cancelar.
Sin embargo, Vargas aseveró que le parece “un acto de deslealtad la denuncia de los cascos azules porque ellos sabían que la remuneración tardaría”.
Consultado sobre cuándo el Ejército procedería a pagar los sueldos a los cascos azules, Vargas dijo que no conocía una fecha oficial; sin embargo, añadió que “se tendría que esperar el desembolso de las Naciones Unidas al Estado y luego recién el Ejército pagaría lo convenido”.