Al igual que el año pasado, los conflictos sociales amenazan con interferir el trabajo de los asambleístas en Sucre. Tres sectores y dos regiones del país se encuentran en apronte.
A la espera de los resultados de las comisiones, los indígenas, los universitarios y los mineros amenazan con movilizaciones tanto en Sucre, la ciudad sede del cónclave, como en el resto del país. De ellos, los dos primeros se movilizarán a mediados de semana.
Este miércoles arribaría a la capital un contingente de estudiantes de todo el país para apoyar la demanda de autonomía universitaria y rechazar la intención de aprobar el control social a las casas de estudios superiores.
En menos de 72 horas, dos manifestaciones de este sector acabaron en violentos enfrentamientos, con el empleo de gases lacrimógenos y balines de goma por parte de la Policía, y de bombas molotov y petardos por el lado de los universitarios.
Entre el miércoles y el jueves también comenzarán dos marchas hacia Sucre, una de indígenas del oriente y otra del occidente, según anunciaron los dirigentes de la Cidob y del Conamaq, respectivamente. Ellos reclaman por el respeto a la propuesta del Estado plurinacional, las autonomías indígenas y la propiedad originaria de la tierra.
Por otra parte, la Asamblea Provisional Autonómica de Santa Cruz amenazó con la desobediencia civil, marchas en Santa Cruz y Sucre, e incluso un paro cívico si es que no se ratifica la autonomía departamental, mientras que en La Paz, el alcalde Juan del Granado, en defensa de la capitalidad plena, amenazó incluso con un paro indefinido.