Los socialistas franceses salvaron el honor en la segunda ronda de las elecciones legislativas de ayer al sufrir una derrota menos dramática de lo esperado, lo cual representa un verdadero alivio para esta formación en crisis.
En la Asamblea Nacional de los próximos cinco años, el Partido Socialista (PS) ocupará 185 de 577 escaños, frente a 314 de la conservadora UMP, en el poder.
Contrariamente a las previsiones, la formación ganó 36 diputados respecto a los 149 con los que contaba en la cámara saliente, un resultado alentador que atenúa la dolorosa derrota de su candidata Ségolene Royal ante el conservador Nicolas Sarkozy en las presidencia- les del 6 de mayo.
El primer secretario del PS, Francois Hollande, se felicitó de que la izquierda lograra ´un 25% de escaños más´ de los que posee actualmente y aseguró que la política francesa ´caminará a partir de ahora con dos piernas´.
Pese al poder limitado de los socialistas, Royal prometió por su parte que su formación ejercerá ´una verdadera fuerza de oposición constructiva´ en la próxima legislatura.
El rechazo a las nuevas propuestas del gobierno de Sarkozy, como la subida del IVA o el endurecimiento de la política contra los delincuentes reincidentes, dieron finalmente sus frutos en esta segunda vuelta.
Los franceses ´expresaron su duda e incluso su miedo´ ante las nuevas medidas de Sarkozy, estimó Hollande, quien aprovechó este paréntesis en la crisis socialista para confirmar que seguirá en su cargo hasta el congreso general del 2008. París, AFP