El presidente de Colombia, álvaro Uribe, negó que sus campañas a la presidencia y por la reelección hayan sido financiadas por narcotraficantes y paramilitares de ultraderecha, como aseguró uno de los capos de la cocaína más buscados por EEUU.
"Las directivas de la campaña presidencial de álvaro Uribe Vélez de los años 2002 y 2006 pueden demostrar que nunca se solicitó, recibió o se utilizó dineros provenientes de narcotraficantes o paramilitares", aseguró ayer en un comunicado.
Uribe respondió así a declaraciones del prófugo Fabio Ochoa Vasco —por quien EEUU ofrece cinco millones de dólares—, en el sentido de que varios traficantes y paramilitares hicieron una colecta el 2002 para financiar actividades en favor del político.
"La documentación está revisada y auditada por revisores fiscales externos de la campaña”, agregó el comunicado. Bogotá, AFP