La violencia vuelve a Irak y EEUU lanza un operativo Al menos 65 personas murieron tras la explosión de un coche bomba cerca de una mezquita. Las autoridades decretaron el estado de sitio mientras se despliega un operativo contra Al Qaeda.
Otra vez la violencia • Decenas de iraquíes se reúnen sobre los escombros de la plaza Al Jalani, en Bagdad.
Al menos 65 personas murieron y 190 más resultaron heridas ayer al explotar un camión bomba cerca de una mezquita chiita en Bagdad, el atentado más grave en dos meses en la capital, mientras fuerzas iraquíes y estadounidenses lanzaron una operación contra Al Qaeda en Diyala.
Hacia las 14.00, un camión atiborrado de explosivos explotó en un aparcamiento cercano a la mezquita Al Jalani, en el céntrico barrio de Sinak, dos días después del levantamiento del toque de queda impuesto en Bagdad, según los servicios de seguridad.
La mezquita resultó gravemente dañada por el hundimiento de varias paredes, así como de algunos edificios colindantes. Varios ciudadanos ayudaron a los servicios de socorro a evacuar a los heridos.
La explosión dejó un cráter de tres metros de profundidad y seis de diámetro, constató un corresponsal de la AFP.
El atentado fue cerca del lugar donde el 18 de abril, otro coche bomba dejó 140 muertos en el mercado de Sadriya.
El primer ministro, Nuri al Maliki, chiita, atribuyó el atentado a los 'takfiri', los extremistas sunitas, a quienes acusó de "crear las luchas sectarias".
"¡Fueron los mismos que cometieron el atentado de Samara!" que destruyó los dos minaretes del mausoleo chiita de la ciudad sunita hace una semana, clamaba un grupo de mujeres junto a la mezquita bagdadí.
Un primer atentado contra ese mismo mausoleo, lugar santo venerado por los chiitas, en febrero del 2006, provocó una ola de violencia sectaria en Irak.
Las autoridades iraquíes, temerosas de que se repitiera ese fenómeno, decretaron un toque de queda en Samara y en Bagdad.
Varias mezquitas sunitas del sur fueron, no obstante, blanco de ataques al parecer en represalia por ese atentando.
Desde hace unas semanas, se vive un periodo de calma relativa en Bagdad, donde el ejército estadounidense desplegó progresivamente refuerzos desde la puesta en marcha de su plan especial en febrero. Unos 85.000 soldados de EEUU y de Irak vigilan ahora la ciudad. Mientras, en la provincia de Diyala, fue lanzada al alba una importante ofensiva militar, bautizada Arrowhead Ripper. El objetivo, según el ejército de EEUU, será desarmar a Al Qaeda en su plaza fuerte de Baquba.
"Unos 10.000 soldados, con el apoyo de helicópteros de combate y blindados" participan en esta operación, precisó la misma fuente, que dio ya cuenta de la muerte de 22 combatientes "hostiles", así como de seis soldados kurdos del ejército iraquí.
Por su parte, el coronel iraquí Nagib al Salahi dijo que sus hombres mataron a 11 "terroristas" y detuvieron a otros 12.
Diyala, un Irak en miniatura donde conviven con dificultad sunitas, chiitas y kurdos, es escenario de frecuentes actos de violencia sectaria. Además, la rama iraquí de Al Qaeda golpea con frecuencia y los soldados estadounidenses acumulan cada vez más bajas en la zona.
Por otra parte, los enfrentamientos entre las fuerzas iraquíes y el ejército del Mahdi del jefe radical chiita Moqtada Sadr continuaron en la madrugada en el sur, con un balance de 30 muertos y 90 heridos. Bagdad, AFP