Música colonial boliviana es “Memoria del mundo” PATRIMONIO • La Unesco incluyó los archivos musicales bolivianos en el registro de obras de valor excepcional. Recomienda su protección.
EL LEGADO • Tanto en el oriente como en el occidente boliviano, la música colonial ha dejado una herencia que se actualiza. Los músicos de la Orquesta de Urubichá (foto) son una prueba.
Los archivos históricos de música colonial de Bolivia, Colombia, México y Perú figuran entre los documentos aceptados para que formen parte del Registro de la Memoria del Mundo de la Unesco.
Junto a éstos, 38 documentos de valor excepcional se suman al Registro de la Memoria del Mundo, lo que eleva a 158 las inscripciones desde 1997, precisó ayer un comunicado de la Unesco.
De América Latina fueron inscritas —a propuesta de Bolivia, Colombia, México y Perú– las colecciones documentales de música de esos cuatro países que van de los siglos XVI al XVIII.
En las colecciones destacan: la música de La púrpura rosa escrita por Tomás de Torrejón y Velasco, maestro de capilla de la catedral de Lima (1676-1728), para acompañar el texto de Calderón de la Barca; el Cancionero Musical del portugués Gaspar Fernández, que fue maestro de capilla de las catedrales de Guatemala y Puebla; los villancicos compuestos por Juan de Araujo y Antonio Durán de la Mota en base a poemas de Sor Juana Inés de la Cruz; y el Libro del Coro de Gutiérrez Fernández Hidalgo, que fue maestro de capilla en Cusco, Quito, Bogotá y Charcas.
“En Bolivia destaca el trabajo del maestro de capilla Juan de Araujo, cuya obra musical está en el Archivo Nacional de Sucre junto a otras 1.300 carpetas de otros importantes autores. Hay otras tantas en los archivos de Chiquitos y de Tarija”, dijo a La Razón el filólogo Andrés Eichmann.
El Programa Memoria del Mundo se ocupa desde 1997 de la conservación del Patrimonio Documental de la Humanidad y, gracias al apoyo de la Unesco, brinda protección especial a archivos, películas, libros o elementos sonoros que tienen un valor excepcional. París, EFE
Tesoros musicales en el país
Bolivia tiene material musical colonial de alta calidad que, en algunos casos, aún se mantiene inédito, coinciden dos especialistas consultados.
“El Archivo Nacional de Bolivia contiene 1.300 carpetas que están muy bien conservadas, ordenadas y a disposición del investigador”, comenta el filólogo Andrés Eichmann. Mientras que el gestor cultural Marcelo Araúz recuerda que los Archivos de Música de Chiquitos contienen miles de obras en Concepción y San Ignacio. “Y ahora se trabaja, con ayuda canadiense, en la catalogación del amplio archivo de Moxos”.
A los archivos musicales de Sucre y Chiquitos se suma el archivo Franciscano de Tarija, que, pese a su importancia, no ha sido suficientemente estudiado.
“La música durante la Colonia fue usada como elemento de catequización, de ahí su carácter religioso, pero también sirvió para musicalizar poemas y obras de teatro que retratan la sociedad y los sujetos de los siglos XI y XII”, comenta Eichmann y anuncia que el Archivo Nacional publicará 60 obras inéditas del maestro de capilla Juan Araujo.
“Bolivia tiene un tesoro musical y artístico”, puntualiza, por su parte, el gestor Marcelo Araúz.
MÁS OBRAS EN REGISTRO
Argentina • El “Patrimonio documental de los derechos del hombre 1976-93´, archivos de la lucha contra el terrorismo de Estado en Argentina.
México • ´Colección de Lenguas Indígenas´: 166 libros impresos desde 1539 que guardan 17 lenguas autóctonas.
Manuscritos • Del poeta africano Christopher Okigbo y del filósofo y jurista alemán Gottfried Wilhelm Leibni.
Filme • ´La historia de la banda de Kelly´ (Australia, 1906), considerado el primer largometraje.