Bush veta ley sobre células madre, pero ofrece alternativas El Presidente de EEUU se opone a financiar investigaciones sobre células madre a partir del embrión humano. Sin embargo, firmó un decreto que permite otro tipo de indagaciones científicas. Hillary Clinton lo criticó.
Por la vida • Ese fue el argumento que Bush usó para vetar una ley que el Congreso de Estados Unidos aprobó.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, volvió a vetar ayer, en nombre del derecho a la vida, un proyecto de ley que autorizaba el financiamiento de la investigación sobre las células madre obtenidas a partir del embrión humano.
No obstante, Bush, presionado por quienes lo acusan de retrasar con su decisión el tratamiento de algunas enfermedades, dio instrucciones a su gobierno para promover formas de investigación alternativa.
En un discurso en la Casa Blanca, Bush mencionó “avances médicos increíbles” gracias a los cuales sería posible obtener células madre sin tener que destruir embriones humanos vivos, algo que el Presidente, un devoto cristiano, considera inmoral.
Las células madre embrionarias son la fuente de todos los tejidos y órganos del organismo y representan la mejor esperanza de producir “piezas de recambio” perfectamente compatibles para pacientes que sufren patologías como diabetes, enfermedad de Parkinson o parálisis por daños en la médula espinal.
Pero Bush, aliado de religiosos y conservadores, prohibió poco después de asumir la Presidencia toda financiación del Estado federal a la investigación sobre células madre embrionarias.
Sin embargo, el Congreso acaba de aprobar nuevamente un proyecto de ley que apoya la financiación de esa investigación.
Esta ley “forzaría a los contribuyentes estadounidenses a apoyar la destrucción deliberada de embriones humanos por primera vez en nuestra historia”, dijo.
Es la tercera vez en más de seis años de Presidencia que Bush se sirve de su poder de veto, y la segunda que lo hace contra un texto así. Pero, emitió un decreto pidiendo a su gobierno que apoye la investigación alternativa.
“Ya vemos notables avances de la ciencia y aplicaciones terapéuticas de células madre tomadas de adultos y niños y de la sangre de cordones umbilicales, sin daño para el donante”, dijo.
Para contrarrestar los reproches, Bush invocó investigaciones recientes, que permiten esperar que se puedan producir células madre a partir de células de piel o células extraídas del líquido amniótico o de la placenta.
El decreto emitido busca extender el registro de las células madre que pueden beneficiarse de la financiación federal mientras no afecten a los embriones humanos; pero no libera nuevos fondos, precisó una portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino, a riesgo de críticas.
Sin embargo, Bush también pidió a su gobierno que evalúe los recursos necesarios porque “la ciencia que no cruza las fronteras éticas exige ser financiada”.
“Vemos una vez más que el Presidente hace pasar la ideología antes que la ciencia, la política antes que las necesidades de nuestras familias”, declaró la senadora Hillary Clinton, quien lidera la carrera presidencial entre los demócratas. Washington, AFP
La gente donaría embriones
Más de la mitad de las parejas estadounidenses que no han logrado tener hijos están dispuestas a donar sus embriones para la investigación pese a la oposición de George W. Bush.
Según revela una encuesta que difundirá mañana la revista Science, la conclusión del sondeo sugiere que, de ocurrir esas donaciones, el número de embriones para la investigación podría multiplicarse 10 veces.
Las células madre tienen la capacidad de convertirse en cualquier tipo de célula en el cuerpo humano y por ello sería posible utilizarlas en el tratamiento de diversas enfermedades, desde los trastornos inmunológicos, la diabetes hasta el cáncer.
La encuesta, hecha por la Fundación Greenwall y financiada por Institutos Nacionales de la Salud, se llevó a cabo entre 2.210 pacientes en nueve centros médicos dedicados al tratamiento de la infertilidad. Washington, EFE