La Fiscalía investigará la existencia de una red de espionaje en Ecuador tras los escándalos por la revelación de videos e interceptaciones telefónicas que han comprometido al Ejecutivo, al Congreso y a la Corte Suprema, dijo ayer el jefe del organismo.
"Haré todos los esfuerzos para descubrir actores, cómplices y encubridores, sea quien sea y de donde sea", declaró el fiscal general Jorge German. Tomó cartas en el asunto tras la divulgación de dos cintas y llamadas grabadas ilegalmente que afectan a los poderes del Estado.
El ministro de Economía, Ricardo Patiño, admitió que una de las filmaciones la realizó sin permiso judicial para, según él, quedarse con una prueba sobre "los manejos oscuros de la deuda externa pública", actuación que fue respaldada por el presidente Rafael Correa.
La semana pasada la televisión difundió otro video con una conversación entre Patiño y el jefe del Congreso, Jorge Cevallos, sobre temas políticos. El ministro salvó cualquier responsabilidad en la grabación de esa charla.
El Partido Roldosista Ecuatoriano, del ex presidente Abdalá Bucaram, demandó por supuesto prevaricato al presidente de la Corte Suprema de Justicia, Jaime Velasco, apoyado en una interceptación telefónica.
Según ese grupo, Velasco anticipó a un líder político una sentencia contra Bucaram, asilado en Panamá e investigado por enriquecimiento ilícito y peculado.
Asimismo, el presidente del Comité de Fiscalización del Congreso, Ramséss Torres, divulgó la grabación ilegal de una llamada suya con Velasco que le fue enviada por correo.
"Es lamentable que estemos jugando en estas condiciones. Este es un delito que debe ser investigado", comentó Velasco, quien dispuso un peritaje en su despacho para encontrar posibles dispositivos. Quito, AFP