Al estar su grupo asentado firmemente en el poder en la franja de Gaza, el dirigente del grupo extremista Hamas, Majmud Zahar, señaló ayer que el movimiento extremista islámico no quiere problemas con Israel, pero tampoco será el "protector" de las fronteras del estado judío, y amenazó con emprender represalias si son atacados.
Zahar se está convirtiendo en uno de los hombres más poderosos de Gaza. Sus declaraciones, en una entrevista con The Associated Press, indicaron que el Hamas no tiene intenciones de entregar el poder, pese al creciente aislamiento internacional.
"Gaza está hasta cierto punto en libertad. Esto ocurrirá, vamos a tener que ayudar a nuestra gente aquí y en Cisjordania", agregó en inglés. Franja de Gaza, AP