Los asambleístas, en general, desaprueban el trabajo de la directiva de la Asamblea Constituyente, después de criticarle, por ejemplo, su incapacidad para buscar consensos y su deficiente coordinación con las comisiones.
Oficialistas y opositores coincidieron en señalar ayer a La Razón que la directiva, encabezada por Silvia Lazarte (MAS), no ha colmado sus expectativas en estos 10 meses de trabajo. Su principal crítica se centra en la falta de acuerdos dentro de la Asamblea, algo que, en criterio de la mayoría de los consultados, debió recaer en manos de la directiva.
El jefe de la bancada del MAS, Román Loayza, calificó de regular el trabajo de la directiva. “Han perjudicado al principio, por ese perjuicio de ellos es que no nos entendimos entre nosotros; por lo tanto su trabajo es regular”.
El constituyente Saúl Ávalos (MAS) dijo que todos los asambleístas, no sólo los de la directiva, tropezaron con problemas. Pero, “lejos de buscar errores, yo creo que más bien tendríamos que buscar soluciones y, si alguien no está obrando bien, habrá que ver cómo le ayudamos para que le vaya mejor”, sugirió.
El jefe de Podemos, Rubén Darío Cuéllar, indicó que “la directiva no ha hecho un buen trabajo, ha tenido un trabajo enredado, en muchas ocasiones ha sido inoperante”. A su criterio, “ha tomado una posición partidista antes de una posición de representatividad”.
Según Hormando Vaca Díez, de AAI, el accionar de la directiva es “malo”. “Primero, no se preocupó por promover y buscar consensos”, aseveró tras cuestionar, a manera de ejemplo del desorden en el que se desenvuelve la Constituyente, que no se haya presentado ni una sola acta de las plenarias hasta el momento. Freddy Soruco (MNR) opinó que “la directiva es para dirimir, dirigir, organizar y controlar; nada de esto se ha dado”. Redacción Sucre