L os argentinos ensayarán mañana contra EEUU una audaz sociedad de creación y goles si logran armonizar a figuras consagradas pero sin fogueo juntos, como Juan Verón, Juan Riquelme, Lionel Messi y Hernán Crespo al debutar en la Copa 2007.
El novedoso experimento del entrenador argentino Alfio Basile tiene un lado luminoso, digno de sus creencias y filosofía futbolera que defiende el talento y la libre inventiva de grandes jugadores.
Messi, el joven maravilla del FC Barcelona, que atraviesa su mejor momento desde que luce la camiseta azulgrana, admitió sin medias tintas que Basile lo deja “jugar más libre y me pide arrancar por la derecha, por lo que me siento más tranquilo que cuando estaba (José) Pekerman”, el DT que no lo dejó jugar de esa manera.
“(Verón) te la devuelve siempre al pie, podés tirar paredes y además tiene mucha experiencia”, dijo el atacante nacido en Rosario. Pero Verón se ha visto poco la cara con Messi, y menos aún con Juan Román Riquelme, quien aterrizó sorpresivamente en la selección. A ellos se sumará el delantero de área Hernán Crespo, goleador al que nadie discute la titularidad en la albiceleste. Maracaibo (Venezuela), AFP