La Policía intensificó ayer sus patrullajes en Londres, mientras los detectives buscaban a un sujeto a quien vieron salir corriendo de un automóvil repleto de explosivos, en el centro de la capital.
Dos coches-bomba repletos de tanques de gasolina y gas, con clavos, fueron hallados el viernes por la Policía en el corazón de Londres. Los vehículos estaban abandonados y las autoridades creen que iban a ser usados para atentados que podrían haber dejado numerosos muertos.
Los detectives dijeron que analizan todas las opciones respecto de quién pudo haber planeado los atentados, pero algunos expertos en terrorismo afirmaron que todas las pistas parecen apuntar a una célula inspirada o vinculada con Al Qaeda. El subjefe policial Peter Clarke, jefe antiterrorismo metropolitano, dijo que los dos artefactos pudieron haber causado un número “significativo” de muertos o heridos. El diario Daily Mail tituló ayer “¿Dónde estará la próxima bomba?”. Londres, AP