Al menos 26 personas murieron en una serie de operativos de las fuerzas extranjeras en la capital, mientras que un atacante suicida se inmoló en medio de una multitud de reclutas de la Policía y mató a por lo menos 16 personas, dijeron ayer las autoridades.
El suicida detonó los explosivos que llevaba en su cinturón en el área de un mercado ubicado frente a una comisaría policial de Muqdadiya, a unos 90 kilómetros al norte de la capital iraquí, dijo un funcionario policial a condición de mantener su nombre en el anonimato porque no estaba autorizado a difundir información. Todas las víctimas eran reclutas de la Policía.
Por otra parte, dos soldados estadounidenses —uno de ellos hispano— fueron acusados de homicidio premeditado de tres iraquíes, anunció el ejército. Las fuerzas estadounidenses, en tanto, mataron a 26 personas antes del amanecer en el barrio capitalino de Ciudad Sadr, informaron fuentes castrenses. Los militares estadounidenses dijeron que las víctimas eran terroristas. Sin embargo, la policía iraquí y algunos funcionarios de los hospitales dijeron que todos los muertos eran civiles. Bagdad, AP