Cientos de miles de personas de toda Europa colmaron ayer Madrid para celebrar con un desfile el día del Orgullo Gay y para elogiar las medidas del gobierno socialista, que han convertido a esta ex nación conservadora en bastión de la igualdad de géneros.
Durante días, autobuses y aviones de todo el continente llegaron a Madrid con personas que buscaban participar del festival anual gay, que comenzó el miércoles en el vecindario Chueca como preludio de la manifestación Europride 2007, en favor de los derechos de los homosexuales y lesbianas.
Cerca de 200 acontecimientos culturales y deportivos fueron organizados en la capital española, donde los organizadores esperaban la participación de unos 2,5 millones de personas.
“Llevan días disfrutando de las fiestas del barrio de Chueca, en las que se ve mucha más gente que otros años”, expresó Antonio Poveda, presidente de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales.
El desfile, con al menos 45 caravanas, recorrió Madrid bajo la consigna “¡Ahora Europa! La igualdad es posible”, dijo Poveda. El desfile del Europride del año pasado se realizó en Londres
España, un país de mayoría católica, estuvo durante siglos bajo la vigilancia moral de la Iglesia. La dictadura del general Francisco Franco, de 1939 a 1975, gobernó con mano de hierro y la homosexualidad era ilegal. El gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero aprobó en el 2005 los matrimonios de homosexuales. Madrid. AP