Los gremiales copan la Mcal. Santa Cruz A lo largo de cuatro cuadras, entre San Francisco y la plaza Venezuela, el comercio es caótico, sobre todo en las noches. Los agentes de Tránsito deben lidiar con peatones que bajan a la calzada para evitar los puestos.
CAOS VEHICULAR • En este sector, frente a la San Francisco, se presentan accidentes por el elevado tráfico vehicular y comerciantes asentados.
El griterío de los comerciantes, en busca de clientes para sus productos —desde un disco pirata hasta una joya de plata— se confunde con los anuncios de los voceadores de minibús. Entre puestos de venta y vehículos, el peatón trata de avanzar por la avenida Mariscal Santa Cruz, alternando su paso por la acera y la calzada, con los riesgos que implica ésta última.
En las cuatro cuadras que comprende la céntrica vía, entre San Francisco y la plaza Venezuela, el transeúnte debe eludir 360 puestos de vendedores, entre los permanentes y los ambulantes, incluyendo los carritos que están en las jardineras.
El resultado es un caos tanto en el espacio que supuestamente es para el ciudadano que camina, como en el que deben usar los conductores. Y, en medio de todo, los accidentes y hasta los choques de autos están a la orden.
Durante las noches, las aceras de ambos carriles de la Mariscal Santa Cruz tienen al menos tres puntos críticos donde el tránsito a pie es imposible. La Razón realizó recorridos en las horas pico (12.00 y 19.00) y contó, la anterior semana, 360 puestos, algunos de ellos extensos, al punto de cubrir casi media acera.
En el carril de bajada se vio a 155 comerciantes que, noche a noche, son dueños de la calle. Al mediodía su número disminuye a 55.
En la cuadra que va de la calle Cochabamba a la Oruro (por el colegio Sagrado Corazón), se asentaron 10 puestos de venta de CD, cuatro carritos ambulantes de papas fritas, comida rápida y maní, 21 de prendas de lana y 19 quioscos de dulces, cosméticos y otra mercadería.
El miércoles, al menos 20 vendedores ambulantes transitaban cerca de las dependencias de Tránsito, otras 30 frente al edificio Handal y alrededor de 25 por la puerta del Ministerio de Planificación (ex Comibol).
Otra área de conflicto se presenta entre la Mariscal Santa Cruz y Almirante Grau (por la Caja Nacional de Salud), donde se concentran ocho puestos de libros piratas, 11 dulceras, seis comerciantes de CD y otros 14 puestos de variedad de productos.
“La Paz se ha vuelto un gran centro de abasto, todo lo venden en las calles, ahora a cada paso de las aceras. No sé por dónde piensan estos comerciantes que vamos a pasar, hemos perdido nuestro derecho a caminar sobre las aceras”, reclamó muy molesto el vecino Josef Rechberger.
Su opinión es compartida por otra, como mostró la consulta de este medio entre unas 50 personas que esperaban para abordar algún vehículo público en la esquina de la calle Colombia. Otro sector que colapsa es la esquina con esta calle. Hay 13 dulceras y otros 10 puestos de artículos de belleza, artesanías, chalinas, carteras, relojes y otros.
Las veredas del carril de subida acogen también en la noche a 205 gremiales con tres sectores especialmente caóticos. El punto más crítico es la cuadra entre la Genaro Sanjinés y la Yanacocha con 28 comerciantes de ropa usada, 14 de dulces, 24 de enciclopedias en discos, música, ropa de bebé, artesanías, carteras, comida y 10 librecambistas.
Más hacia el sur, medio centenar de comerciantes se hallan asentados en las aceras. Tres puntos son los especialmente álgidos: la esquina con la calle Socabaya, con la Colón y con la Loayza. En el primer caso, por el edificio Hansa, se hallaron 12 puestos de venta de chompas, 18 dulceros y otros 21 comerciantes de discos, pilas, juguetes, prendas de lana, cosméticos y otros. En el segundo hay similar cantidad a la descrita. En el tercero se contaron 23 comerciantes de ropa, carteras, relojes, CD, artículos de librería y artesanías, 17 dulceros y cuatro carritos de comida rápida.
Los efectivos de Tránsito, que controlan la circulación vehicular en estos horarios, tratan de evitar la circulación de peatones por la calzada en vista de que ya hubo accidentes. Los agentes del orden manifestaron que la gente se altera y los maltrata. “No pensé que aparte de lidiar con los vehículos tenía que pelear con los peatones que se enojan cuando les pedimos que suban a la acera”, dijo Guido Ticona.
La Alcaldía anunció que a partir de agosto trasladará y ordenará a los vendedores del sector. “Estamos habilitando la avenida Simón Bolívar para reubicarlos”, frente al mercado de Las Velas, argumentó el alcalde paceño Juan del Granado. Para esta autoridad, un problema muy grande en La Paz, desde hace tiempo, “es la ocupación irrestricta, abusiva y excesiva del comercio informal en área pública”. Al reconocer que el tema es social, informó de esfuerzos para ordenar el uso de la vía pública.
“Esta problemática es la ocupación irrestricta, abusiva y excesiva del comercio informal en área pública”, Juan del Granado, alcalde de La Paz.