El grupo de personas con discapacidad denominado Nueva Esperanza construye casas-taller en El Alto, para tener un lugar donde vivir y elaborar trabajos manuales que serán vendidos.
Según el boletín de la Embajada de Alemania, este país apoyó al grupo Nueva Esperanza con 93.000 bolivianos, que fueron invertidos en la compra del terreno en El Alto, la adquisición de material de construcción y el pago de la mano de obra de los albañiles. El arquitecto Carlos Mauricio Virreira elaboró los planos de construcción.
“Ellos supervisan los progresos de la obra, lo que implica la presencia permanente, día y noche, de por lo menos una persona en el lugar”, informa el boletín.
La construcción de las casas taller ya tiene una ejecución del 30 por ciento y la impulsora para este proyecto, desde el 2004, es la señora Noemi Stadler-Kaulich, quien contactó al grupo con la Fundación Wilhelm-Oberle-Stiftung; ésta donó una parte del monto para la construcción.
“El grupo Nueva Esperanza, una vez terminada la obra, planifica abrirse espacio hacia otras personas con discapacidad severa, realizando encuentros e intercambios en las áreas de rehabilitación, preservación de la salud de la persona parapléjica y otros, según la demanda de las personas interesadas”, indica el documento de la embajada.