Detenidos en Gran Bretaña, vinculados al sistema de salud Las autoridades mantienen la alerta máxima. Ayer fue cerrada una terminal del principal aeropuerto de Londres porque había un paquete sospechoso que provocó alarma.
Alerta en Londres • Ante el riesgo de atentados, la Policía londinense redobló esfuerzos para el estreno de Harry Potter.
Las ocho personas arrestadas hasta el momento por su presunta participación en tres intentos de ataque con carros-bombas en el Reino Unido están vinculadas al sistema nacional de salud británico o NHS (National Health Service).
Se cree que siete de ellos son doctores o estudiantes de medicina, mientras que el octavo trabajó como técnico de laboratorio.
En el Reino Unido han sido arrestados siete sospechosos —todos ellos del Medio Oriente—, mientras que otro —de origen indio— fue detenido en Australia.
Este último fue identificado por medios australianos como Mohammed Haneef, de 27 años, quien fue detenido en el aeropuerto de Brisbane —al Este de Australia— gracias a información de la Policía británica.
La Policía australiana informó que un segundo hombre es también interrogado.
El Reino Unido continúa en estado de alerta máxima. Ayer fue cerrada la terminal 4 de Heathrow —el principal aeropuerto que sirve a Londres—, al descubrirse un paquete abandonado sospechoso. Fue reabierta horas más tarde, pero centenares de vuelos sufrieron demoras.
El procurador general de Australia, Philip Ruddock, reveló que Haneef llevaba un pasaje de ida a India. “Esta persona está colaborando con la investigación de la Policía, pero no se han presentado cargos”, explicó a la prensa.
El doctor trabajaba como asistente en el hospital Gold Coast de Queensland, y fue contratado por el Departamento de Salud del estado, según fuentes oficiales.
Haneef, quien trabajaba en la ciudad inglesa de Liverpool, consiguió empleo en Australia en un anuncio de la Revista Médica Británica. El primer ministro del estado de Queensland, Peter Beattie, dijo que el hospital consideraba al doctor como un ciudadano modelo que tenía referencias impecables.
Fuentes oficiales confirmaron que una segunda persona, que también había trabajado en Liverpool como médico, estaba siendo interrogada, aunque explicaron que no hay conexión inmediata con los atentados.
“La identidad de esta segunda persona se estableció durante el interrogatorio al primer detenido”, declaró el primer ministro de Australia, John Howard.
Bajo las leyes australianas de antiterrorismo, la Policía puede detener a los sospechosos durante tres días sin acusación formal, y por periodos más largos con permiso de un juez.
Howard pidió a los australianos mantener la calma, y aseguró que no ha habido cambios en la posición de seguridad del país ante los hechos. BBC Mundo