Las autoridades yemeníes intensificaron ayer la búsqueda de los autores del atentado que en la víspera causó la muerte de siete turistas españoles y heridas a seis más, en un ataque con coche-bomba que el Gobierno español descarta que estuviera dirigido contra sus ciudadanos.
Fuentes yemeníes en la provincia de Mareb, donde se produjo el ataque, indicaron a EFE que continúa la investigación en el escenario del atentado, mientras esperan la llegada de un equipo de especialistas de la Policía española, quienes cooperarán en la investigación.
Así lo confirmó en Saná el ministro español de Industria, Turismo y Comercio, Joan Clos, quien subrayó también que los españoles “no eran un objetivo específico” del suicida, cuyo vehículo cargado de explosivos se empotró contra el convoy en el que viajaban los turistas.
Clos llegó a Yemen junto con el secretario de Estado para Asuntos Exteriores de España, Bernardino León, y el equipo que se encargó de repatriar a los heridos y los cuerpos de los españoles muertos en el atentado.
En una rueda de prensa improvisada en Saná, Clos indicó que, según los datos de que disponen las autoridades españolas y que han sido comunicados por el Gobierno de Yemen, “el causante del atentado ha sido un miembro de una fracción de (la red terrorista) Al Qaeda”.
Clos dijo que el atentado no afectará a las relaciones entre España y Yemen, países a los que calificó de “amigos”.
El atentado, en el que murieron también dos yemeníes, se produjo el lunes cuando el convoy de cuatro vehículos en el que viajaban los turistas españoles fue embestido por un coche-bomba conducido por un terrorista suicida en Mareb, a 170 kilómetros al este de la capital.
Los turistas españoles acababan de visitar el templo de Mahram Balquis, relacionado con la mítica Reina de Saba. Saná, EFE