Una placa conmemorativa fue desvelada ayer en el Palacio de Justicia Histórico de Lyon, Francia, en el vigésimo aniversario de la condena a cadena perpetua de Klaus Barbie, jefe de la Gestapo en esa ciudad del sureste francés durante la II Guerra Mundial.
Barbie, que fue declarado culpable de crímenes contra la humanidad por la deportación de cientos de judíos a los campos nazis de exterminio, era conocido como "el carnicero de Lyon".
El criminal de guerra nazi había sido capturado en Bolivia, desde donde fue deportado a Francia en 1982. "Hace veinte años entre estas paredes, después de ocho semanas de juicio, fue dictada la primera condena en Francia por un crimen contra la humanidad", declaró en la ceremonia el presidente de la organización judía CRIF de la región, Marcel Amsallem. Era la primera vez que un criminal nazi era juzgado en Francia, agregó. París, EFE