Texto: Mónica Fernández W. Fotos: Archivo La Razón
Cada movimiento lunar emana una energía que afecta a las personas. Esa fuerza puede potenciar el trabajo interno personal.
Los movimientos de la Luna que en siglos pasados fueron considerados por culturas indígenas para la elaboración de mapas y para la ubicación de ciudades, hoy vuelven a tener vigencia. Esta vez para demostrar la importancia de los astros en el comportamiento y en la salud mental y física de cada ser humano.
Los calendarios manejados en otras épocas son estudiados actualmente. Las investigaciones convergen en que esa cuantificación del tiempo permite una forma de vida más ordenada.
Se ha descubierto también que esos calendarios pertenecen al Maya, dentro del cual los expertos enumeran el del Sol, de la siembra, el de las ceremonias y otros, pero ponen mayor atención al Lunar.
El calendario de la Luna se redescubre en la década de los 80. El autor del hallazgo fue el norteamericano José Argüelles, quien trabajó con los líticos de las ruinas mayas al sur de México y norte de Guatemala.
El investigador afirma que esa cultura planificaba sus días según los movimientos de la Luna y su energía. El objetivo para tomar en cuenta al astro era la armonización con el planeta Tierra, con los seres y particularmente recibir los prósperos favores de la naturaleza.
Según Roguers Aguilar, maestro de Reiki y especialista en el tema, este calendario brinda las herramientas para encontrar un camino de autoconocimiento. “La luna y sus movimientos generan una energía, la misma que afecta a los seres y elementos del planeta, tanto en su comportamiento como en su salud mental y física”.
El calendario Lunar consta de 13 meses, cada uno de 28 días, es decir cuatro semanas exactas, tiempo que se compara con el ciclo menstrual femenino.
“Esas trece lunas están en movimiento durante el año Lunar (trece meses). Este calendario indígena y natural aplica la energía específica de cada mes a fin de que cada persona esté sincronizada con el universo.
Días gregorianos y días mayas
El doctor Argüelles afirmó que el calendario que actualmente se usa (Gregoriano) está fuera de contexto y no aplica las energías del planeta con relación a la naturaleza y el hombre. Al respecto, Aguilar explica que “para elaborar el calendario Gregoriano se tomó en cuenta a astros y dioses, pero por la mano del hombre. Existe una serie de factores que no coinciden, se hicieron desaparecer días y se cambiaron meses. Además, cada cuatro años cambia febrero con 29 días, porque no han sabido reordenar esos días sobrantes”.
En cambio, al calendario Lunar-Maya “no le falta ningún día, son 264 y un día de celebración, de reencuentro con el cosmos con Hunab Ku (Dios en Maya).
También cuenta con nombres específicos para cada mes y éstos no se vuelven a repetir más.
El año Lunar-Maya se inicia el 25 de julio (según el Gregoriano). Ese día es considerado como “un día no día, es decir, sólo un espacio para preparar el alma, el arte y la energía”. Es un tiempo verde, de perdón universal, de sincronización con el universo, es una fecha de fiesta, de reencuentro con uno mismo y con Hunab Ku (Dios).
Por otra parte, no tiene una distribución de actividades por horarios. Para este calendario, cada día y mes tienen una energía específica que se la aplica a las actividades. Puede haber un día propicio para trabajar la integridad, otro el perdón y así sucesivamente a fin de encontrar el bienestar, la paz personal, la armonía con los alimentos y otros beneficios espirituales y también físicos.
Movimiento del tiempo Maya
Los Mayas vieron el movimiento del tiempo como una repetición de ciclos de 13 “tonos” (indican los desafíos que se presentan a cada persona en su vida) y 20 “tribus” (sellos que marcan la energía que debe trabajar la persona cada día). Estas 20 tribus o sellos se dividen en cuatro “razas” que se representan en cuatro colores: rojo, blanco, azul y amarillo. Éstos determinan qué deben hacer las personas en su proceso de vida y cumplir con un trabajo de energía. El rojo inicia ese proceso, el blanco lo refina, el azul lo transforma y el amarillo lo madura.
Aprendizaje y equilibrio personal
Energías por trabajar en el calendario Lunar- Maya (del 5 al 11 de julio del 2007 en el calendario Gregoriano).
5 de julio: Con la acción de explorar puedo armonizar mi servicio con los demás.
6 de julio: Con la acción de encantar puedo vivir realmente lo que creo bueno para mí y para los demás.
7 de julio: Con la acción de crear puedo lograr mis propósitos en todo.
8 de julio: Con la acción de cuestionar puedo mejorar lo que hago.
9 de julio: Con la acción de evolucionar puedo liberarme.
10 de julio: Con la acción de evolucionar puedo dedicar amor a todo lo que es vida.
11 de julio: Con la acción de reflejar puedo expandir mi alegría.
Para cada día es un propósito energético y mental distinto, cualquier consulta específica a lunamagneticaroja@gmail.com.
complemento
El movimiento lunar
Este calendario permite identificar qué energía reina durante el mes y cada día, así favorece a la persona en sus emprendimientos, si es que emplea esa energía en su acción y en la solución de sus problemas y objetivos de vida actuales y futuros.
El calendario propone un orden y da pautas para definir y explicar los objetivo de cada vida. Describe la personalidad según la fecha y año de nacimiento de cada persona. “Debemos comprender que cada ser viene a trabajar su espiritualidad”.
sabores Pastas bajas en grasas
Una preparación con grasas saturadas, excesivamente salada o con un alto contenido de azúcar, ocasiona serios problemas en la salud y al corazón.