Una preparación con grasas saturadas, excesivamente salada o con un alto contenido de azúcar, ocasiona serios problemas en la salud y al corazón.
Además de bajar de peso, los beneficios de una dieta baja en grasas y azúcar disminuyen el riesgo de tener diabetes, y en el caso de consumir poca grasa, evitan problemas futuros con el colesterol y enfermedades del corazón.
La nutricionista Vania Meneses, especialista en preparación de comida dietética, explica la elaboración de la masa para esta lasaña light, que se realiza con harinas integrales que son las más fáciles de eliminar por el organismo, y en su trayecto arrasan también con las grasas.
En lugar de mantequilla se utiliza manteca, que es una grasa sana y vegetal. En vez de la yema de huevo, se usa la clara. En cuanto a la sal, se utiliza la que tiene 50 por ciento de sodio, “es baja para personas hipertensas”.
El relleno está hecho de verduras, pollo, salsa de tomate y queso. Y es, como otros platos light, ricos en proteínas y con grasa buena, no saturada.
Chef
Vania Meneses
Es licenciada en Nutrición y es gerente propietaria de Diet Catering. Ella sugirió esta agradable receta.
Lasaña light con salsa bechamel y de tomate
• 2 tazas de acelga picada • 1 cebolla • 1 taza de pollo picado • 1 taza de arveja • 40 gr de pasta • 60 gr de queso light • 300 ml de leche light (para salsa bechamel) • 2 cucharas de maicena (para salsa) • sal y pimienta y hierbas aromáticas al gusto • 1 kg de tomate.
1 Mezclar la acelga con la cebolla picada y rehogada. Agregar un tercio de la salsa bechamel y condimentar con pimienta. Combinar el pollo con las arvejas y el otro tercio de la salsa bechamel. Aromatizar con hierbas.
2 Poner en un molde, una capa de lasaña alternando con la preparación de acelga, pollo y queso light. Cubrir con salsa de tomate y la salsa bechamel restante. Espolvorear queso y hornear por unos 10 minutos.
Salsa bechamel
Disolver dos cucharadas de maicena en leche y calentar revolviendo constantemente hasta que espese. Luego, servir.
Salsa roja
Licuar un kilogramo de tomate, trozado con una cebolla. Salpimentar con orégano y hervir durante 15 minutos.
Agregar hojas de laurel a la preparación para aromatizar.