El magnate mexicano Carlos Slim, el hombre más rico del mundo, vive en la misma casa desde hace una década, rehúye la ostentación, utiliza un solo automóvil, fuma puros Cohíba y mantiene una estricta rutina de trabajo para vigilar sus negocios y fundaciones benéficas.
Según el portal Sentido Común, en los últimos tres meses la fortuna de Slim creció hasta los 67.839 millones de dólares, más que los 53.000 millones calculados por la revista Forbes y a los 56.000 millones de Bill Gates. En un país con casi 50 millones de pobres, según datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, Slim es de rutinas precisas y muy trabajador, la antítesis del rico mexicano derrochador.
Es el dueño de Teléfonos de México (Telmex), de su filial de celulares América Móvil, del Grupo Carso, un conglomerado que agrupa a empresas como Condumex, Nacobre, Frisco, Cigatam, de la cadena de restaurantes Sanborns y del Grupo Financiero Inbursa. México, EFE