Además de los accidentes, destrozos y resfríos, las bajas temperaturas afectaron ayer el trabajo del presidente Evo Morales y de la Asamblea Constituyente. La marcha en demanda de la autonomía indígena también se paralizó en La Guardia a 20 km de Santa Cruz.
El Jefe de Estado tuvo que permanecer hasta el mediodía en Cochabamba, debido a la paralización de las actividades aéreas, mientras que, por el mismo motivo, la mayor parte de los asambleístas no pudo llegar hasta Sucre para reanudar sus labores.
Morales planificó su retorno para la noche del domingo, pero la nevada hizo que postergue su vuelo para la mañana del lunes y, después, para más tarde, por lo que tuvo que trabajar en Cochabamba en base a "una agenda extraordinaria", según explicó el vocero del Palacio, Álex Contreras
"A las 6.00 de este lunes (ayer) estaba planificado su regreso, pero las condiciones climáticas no eran las más adecuadas", justificó.
A Sucre tampoco llegaron los asambleístas y la inasistencia provocó que reuniones importantes, como la anunciada por la Comisión de Autonomías, se suspendan por falta de quórum.