Las advertencias sobre el futuro de Machu Picchu y las amenazas a su estado de conservación abundaron ayer en Perú tras las celebraciones populares y de las autoridades por la elección de la milenaria ciudadela inca como una de las nuevas siete maravillas en el mundo.
La inquietud sobre el porvenir que le espera a la joya de la corona del turismo peruano se basa en los cálculos oficiales de visitantes diarios para los meses siguientes: 5.000 en vez de los actuales 1.800, un nivel considerado ya crítico por especialistas.
La voz de alerta la lanzó el arqueólogo Luis Lumbreras, ex responsable del estatal Instituto Nacional de Cultura, quien advirtió de un riesgo de destrucción de Machu Picchu incentivado por el apetito mercantilista de las industrias envueltas en la elección de las nuevas maravillas.
El diario limeño Perú.21 publicó un mapa del estatal Instituto Geológico Minero y Metalúrgico con 10 zonas de la ciudadela donde se indica que las rocas graníticas usadas en su construcción “están muy fracturadas y corren el riesgo de desplomarse si no reciben el mantenimiento adecuado”. Lima, AFP