El presidente George W. Bush no está considerando la posibilidad de retirar los soldados de Irak a pesar de la erosión del apoyo entre los republicanos a su estrategia, dijo ayer la Casa Blanca.
"No hay ahora en curso debate alguno sobre retirar las fuerzas de Irak", aseguró el secretario de prensa de la Casa Blanca, Tony Snow. "El Presidente ha dicho varias veces que habrá repliegues a medida que las circunstancias lo requieran, o por ejemplo repliegues en zonas cerca de Bagdad", agregó el funcionario.
"La idea de que se está decidiendo el despliegue de fuerzas por motivos políticos no militares, eso es simplemente falso", dijo.
El Ejecutivo también trató de reducir las expectativas acerca de un informe a ser divulgado el domingo sobre si el Gobierno de Bagdad está cumpliendo con las metas políticas, económicas y de seguridad que Bush estableció en enero, cuando anunció el envío de otros 21.500 efectivos militares a la nación árabe.
Snow indicó que las tropas adicionales acababan de emplazarse en Irak, y sería poco realista esperar ahora importantes progresos. "No es de esperar que todas las metas se cumplan al comienzo de algo", señaló Snow. Sostuvo que hay que dar cierto plazo para verificar si esas metas se concretan. Washington, EFE