La falta de recursos económicos retrasa la vigencia plena y efectiva del sistema de control biométrico en los penales del país, con el cual el Gobierno busca evitar, principalmente, la fuga de los internos.
El director nacional de Seguridad Penitenciaria, coronel Édgar Andrade, indicó que "una vez que se implemente este control computarizado, se tendrá mayor eficiencia en el control de las personas que ingresan y salen de los penales y de esta manera se evitará que los internos puedan burlar el resguardo policial".
Este año, dos internos, un varón y una mujer, burlaron el control y escaparon del lugar donde estaban recluidos. Uno fugó de la cárcel de San Pedro en La Paz y la otra de San Sebastián de Cochabamba. Andrade dijo que la Dirección de Responsabilidad Profesional investiga cómo escaparon y quiénes los ayudaron; no obstante, justificó que estas fugas se dieron en momentos en que en ambos recintos existía una situación de emergencia. ANF