La ciudad de Río de Janeiro recibe desde mañana los Juegos Panamericanos, decidida a convertirlos en su gran vidriera para postularse como sede de los Olímpicos del 2016.
En cinco años, Río erigió una Villa Olímpica de 17 edificios, construyó 4 estadios, remodeló una decena y no escatimó dinero para mejorar las condiciones de seguridad, verdadero talón de Aquiles de una ciudad tan famosa por su belleza y por su violencia.
Brasil quiere sumar medallas pero su verdadero desafío está en demostrar que es capaz de realizar justas deportivas de gran porte. El pentacampeón mundial de fútbol, el gigante sudamericano, fue sede del Mundial de 1950 y hoy único postulante del 2014.
Río de Janeiro, a su vez, sueña con ser la sede de los Juegos Olímpicos del 2016 pero tendrá que medir aptitudes con ciudades del porte de Madrid y, posiblemente, Chicago.
El reto es grande para una ciudad que ya intentó albergar los Juegos del 2008 pero su candidatura fue eliminada en la primera evaluación de postulantes. “En los Panamericanos vamos a mostrar que somos capaces de hacer las Olimpiadas del 2016”, dijo el alcalde César Maia.
Los XV Juegos serán inaugurados mañana en el mítico y remozado Maracaná. Las competencias congregarán a unos 5.600 atletas de 42 países que competirán hasta el domingo 29 en 41 deportes. Río de Janeiro (Brasil), AFP