Más mujeres eligen la sala multicultural para dar a luz En el Hospital Boliviano-Español de Patacamaya conviven la medicina científica con la tradicional. Una de cada 10 mujeres opta por la sala multicultural, en la que puede elegir la posición para el parto.
LA SALA MULTICULTURAL • En este espacio la mujer puede dar a luz de cuclillas. En el cuadro se muestra las posiciones.
El parto humanizado, el que respeta las costumbres de la mujer indígena y le da opción a elegir la posición en la que quiere dar a luz, una sala caliente y elegir a las personas que la acompañen, se practica en el Hospital Boliviano-Español de Patacamaya, en la provincia Aroma del departamento de La Paz. De enero a junio fueron 20 las madres que eligieron la “sala multicultural”.
La implementación de este espacio es parte del proyecto integral iniciado en enero de este año. Éste permite mejorar la atención en salud a los pobladores de la región y brinda la oportunidad de atención tanto a médicos tradicionales como a médicos académicos. Por ejemplo, en una sesión de parto está presente el ginecólogo, pero también la partera de la comunidad, en quien —se dice— tiene mayor confianza. También participa el esposo.
Henry Durán, médico gerente de la Red de Salud Nº 2 de Patacamaya, que atiende a 25 municipios de las provincias Aroma y Gualberto Villarroel de La Paz, señaló que brindar las dos medicinas en un solo centro permitió incrementar la atención de madres embarazadas y disminuir la mortalidad por razones del parto.
La directora del hospital, la ginecóloga Dunia Arakaki, señaló que el año 2006 se atendieron en el nosocomio 350 partos. En el primer semestre de la gestión 2007 hubo cerca de 200 nacimientos, de éstos 20 rechazaron el parto común. O sea, una de
cada 10 mujeres eligió la sala multicultural. “Una mujer embarazada es valorada hasta el último momento por la ginecóloga, pero acompaña el proceso con mates o masajes que medican los naturistas”, dijo la galena.
El Fondo de Población de Naciones Unidas (Unfpa) que apoya todas las acciones para mejorar la salud materna, recordó ayer el Día Mundial de la Población. En esta celebración mostró que los saberes tradicionales y académicos pueden convivir en un espacio, como en el Hospital de Patacamaya. “Es un encuentro de dos mundos, el tradicional y el occidental, para ofrecer lo mejor de cada uno a la población”, dijo su representante en Bolivia, Jorge Parra.
De esta experiencia, Arakaki asegura que la gente tiene más confianza cuando tiene opciones y llega al hospital con su partera o el hospital pone a su disposición otras tres. Indicó que para mejorar la atención se construirá otro espacio, el 2008, con apoyo de Médicos Mundi.
Añadió que por el momento el desafío es llegar con la información de que existen estas opciones sobre todo a los que habitan en las comunidades alejadas para que eviten los partos en sus domicilios.
Interacción de medicinas
Si un niño está con diarrea el médico académico le receta antibióticos para combatir la infección, pero la madre indígena sospecha que la diarrea es producto de un susto. En el hospital de Patacamaya, ahora, atienden los dos médicos. El que cura con hierbas y sahumerios el susto, y el académico que lo hace con tabletas.
“Es un conjuncionar de saberes y lo importante es aceptar que tenemos limitaciones y podemos complementarnos para mejorar la atención en salud”, afirmó el viceministro de Medicina Tradicional, Jaime Salles.
El consultorio de medicina tradicional, en el hospital de Patacamaya, trabaja con cinco naturistas. La consulta es gratuita y el paciente paga entre Bs 5 y Bs 20 por las plantas medicinales.
Además de los naturistas y los médicos bolivianos, desde hace dos meses, en el hospital de Patacamaya también se encuentran médicos cubanos con siete especialidades para una población de más de 20 mil personas.
El alcalde de Patacamaya, Francisco Laura, aseguró que para mejorar la atención es importante contar con un teléfono gratuito y carpas solares para sembrar las plantas medicinales.