Las cholitas se lanzan en busca del cetro paceño Orgullosas de sus polleras, las jóvenes participan en la elección de hoy en el parque Roosevelt. Luis Rico pondrá la música.
Todas coinciden en el orgullo de vestir polleras. “Como mi madre y mi abuela han usado, igual mi hija va a usar”, asegura Alicia Eugenia Siñani, una de las 14 representantes de subalcaldías que esta tarde competirán por el título de “Cholita Paceña 2007”.
La ceremonia —que se suma al programa de las fiestas julianas— se llevará a cabo a partir de las 17.00 en el parque Roosevelt. Contará con la actuación del Ballet Fantasía Boliviana y del cantautor tupiceño Luis Rico, quien estrenará la obra La Paz, hombres y mujeres, inspirada en la cotidianidad de los y las paceñas.
“Todas somos ganadoras”, dice María Aguilera, representante del Centro, y explica que además de haber sido elegidas en sus subalcaldías, todas las muchachas ganaron “al conocerse y hacerse amigas”. Cuando están juntas, las jóvenes, cuyas edades fluctúan entre los 19 y 23 años, no paran de reír y se animan incluso a bajar por un tobogán para las fotos de La Razón. “Vamos a hacer un bloque especial en la morenada”, comentan. “Las extrañas”, ríen unas. “Las cholitas, pues”, complementan las demás.
En confianza, hablan de sus aspiraciones y metas. Casi todas trabajan como comerciantes en mercados y, paralelamente, estudian. “Ahora una mujer tiene que estar preparada, hay que estudiar para el bien de nuestras familias y de nuestro país”, comenta Silvia Eugenia Charca, de la zona Sur, que piensa matricularse en Administración de Empresas, en dos años, en cuanto haya concluido la carrera de Lingüística.
“Conocemos chicas que siendo de pollera se han puesto vestido. Dan pena, han dejado ser lindas cholitas”, comenta Agrepina Tinta, representante de Max Paredes, quien, como sus compañeras, sabe que su atuendo no es barato. “La pollera cuesta unos Bs 500 y a eso hay que sumar el sombrero que, si es Borsalino, cuesta Bs 2.000. Las joyas son lo más caro, no menos de Bs 3.000”, cuenta y añade: “Vale la pena, trabajamos y nos lucimos”.