La policía brasileña arrestó ayer a ocho brasileños y a cuatro bolivianos acusados de integrar una red internacional de narcotraficantes que introducía cocaína al país desde Bolivia y la distribuía en los estados de Goiás (centro del país) y Marañón (norte).
La mayoría de las detenciones fue realizada en el estado de Mato Grosso, fronterizo con Bolivia y desde donde operaba el grupo criminal, según un comunicado de la Policía Federal brasileña.
De acuerdo con el comisario José María Fonseca, jefe de la Policía Federal, en Mato Grosso y fronteriza con Bolivia, la cocaína boliviana era introducida al país por "mulas" a través de una región conocida como Sapiqua y después transportada también por intermediarios hasta los estados de Goiás y Marañón.
De las personas arrestadas nueve fueron detenidas en Cáceres, dos en Cuiabá (capital de Mato Grosso) y una en Goiania (capital de Goiás). Los 4 bolivianos, contra los que no habían sido expedidas órdenes de captura, fueron detenidos en flagrante en Cáceres, a donde acababan de llegar con 37 envoltorios de cocaína que habían ingerido.
Los miembros de la organización contrataban bolivianos, especialmente mujeres, dispuestos a ingresar a Brasil con la droga dentro de sus organismos.
La policía informó de que aún está tras la pista de otros once integrantes de la organización.
En la operación, realizada tras 10 meses de investigaciones y escuchas telefónicas, los agentes federales realizaron allanamientos en 20 residencias y comercios.
Entre las personas detenidas figura el ex policía José Leite da Silva, que es propietario de una concesionaria de motocicletas en Cáceres, así como Roberto Augusto de Souza, quien supuestamente comandaba la organización en Goiás. Río de Janeiro, EFE