La Cámara Forestal de Bolivia se declaró ayer en emergencia por la propuesta del Movimiento al Socialismo en la Asamblea Constituyente de anular las concesiones forestales en el país, para generar espacios para grupos indígenas y campesinos.
La iniciativa, según ejecutivos de la Cámara, desconoce el régimen forestal y amenaza el trabajo avanzado en materia de manejo sostenible y desarrollo de la industria forestal. Según el presidente de la Cámara Forestal, Pablo Antelo Gil, hay riesgo de pérdida de seis millones de hectáreas de bosque bajo manejo sostenible, dos millones de hectáreas con certificación o sello verde, 800 mil empleos directos y casi 200 millones de dólares en exportaciones y mercado interno. Santa Cruz, ANF