El Sindicato de Choferes Asalariados del Transporte Interdepartamental impidió la salida de buses, exigiendo un trato salarial justo y seguridad social en compensación por el sacrificio y responsabilidad que implica el traslado de pasajeros. El paro de 24 horas se inició a las cinco de la madrugada de ayer.
Según los miembros del Sindicato de choferes asalariados, el conflicto deviene de muchos meses atrás, cuando solicitaron una revisión de las condiciones de trabajo, toda vez que no cuentan con contratos que respalden la relación laboral, no hay ambientes de descanso y están obligados a dormir en el suelo o los buzones de las flotas. A pesar de la antigüedad de los trabajadores y el aumento de costosas unidades a las flotas observan que no hay mejoras en sus salarios.
Como pocas veces, la playa de estacionamiento de las flotas se convirtió en área de concentración de los asalariados durante toda la jornada, a la espera de respuesta de parte de los propietarios de las flotas.
Sin embargo, la apatía de las empresas que en horas de la mañana continuaban vendiendo pasajes molestó a los huelguistas que obligaron a cerrar las boleterías amenazando con palos. Para los administradores, la acción fue asumida como un abuso no sólo con la empresa, sino particularmente con los pasajeros.
El cuadro que exhibe la Terminal de buses es patético. Decenas de personas permanecen a la espera de un visto bueno de las empresas para abordar y emprender viaje. ANF