La creencia de que la vitamina C reduce los riesgos de atrapar un resfriado es un mito, concluyó un grupo de investigadores tras llevar a cabo una treintena de experiencias con más de 11.000 personas.
Sólo las personas sometidas a condiciones físicas extremas, como los deportistas o los militares, corren la mitad del riesgo de contraer un catarro si toman comprimidos de vitamina C, según el estudio publicado ayer en Londres por la organización internacional Cochrane Collaboration.
Para el gran público, en cambio, el efecto de las vitaminas sobre la prevención de este mal no es suficientemente significativo como para aconsejarlo, defendió el estudio, dirigido por investigadores australianos y finlandeses.
Esta afirmación se basa en una treintena de experiencias realizadas en varias décadas con personas que tomaban al menos 200 miligramos de vitamina C cada día. Los supuestos efectos de la vitamina C comenzaron en la década del 70. Londres, AFP