El escritor y humorista gráfico argentino Roberto Fontanarrosa murió hoy a causa de un agravamiento de la enfermedad neurológica que lo aquejaba y que le había obligado a dejar de dibujar a inicios de este año.
La noticia del fallecimiento fue anunciada por familiares del artista, que murió en Rosario, a 300 kilómetros al norte de Buenos Aires, la ciudad que lo vio nacer el 26 de noviembre de 1944.
"De mí se dirá posiblemente que soy un escritor cómico, a lo sumo. Y será cierto. No me interesa demasiado la definición que se haga de mí. No aspiro al Nobel de Literatura. Yo me doy por muy bien pagado cuando alguien se me acerca y me dice: me cagué de risa con tu libro", decía de si mismo el artista al presentar su biografía en su sitio web oficial.
El Negro, como se lo apodaba cariñosamente en Argentina, había decidido en enero dejar de dibujar a raíz del avance de una enfermedad neurológica que afectó la movilidad de sus manos y desde entonces sólo se dedicaba a escribir el contenido de sus tiras cómicas.
En los últimos años el creador de "Inodoro Pereyra, el renegau" y "Boggie, el aceitoso", entre otros personajes de historieta, había recibido distinciones y muestras de reconocimiento tanto en Argentina como en otros países de América Latina.
En 1968 publicó su primer chiste y cuatro años más tarde comenzó a colaborar en la revista Hortensia, de la provincia de Córdoba.
Fontanarrosa tuvo una intervención memorable en el Congreso de la Legua que se celebró en Rosario en 2004. El Negro se robó los aplausos del auditorio cuando preguntó: "¿por qué son malas las malas palabras?".
Fue ovacionado cuando pidió "una amnistía para las palabrotas".
Fanático a rabiar del club Rosario Central desde su infancia, el Negro dijo alguna vez que si hubiera que ponerle la música de fondo a su vida, ésta debería ser "la transmisión de los partidos de fútbol".
La noticia de la muerte de Fontanarrosa fue recibida con sumo pesar por los círculos culturales y los amigos del artista. Buenos Aires EFE