La tricolor y el mensaje de unidad fueron esencia del Cabildo paceño La gente madrugó para asistir al evento. Llegaron desde las provincias, zonas de La Paz y El Alto, con sus banderas y pancartas. Parte de la autopista, las avenidas 6 de Marzo, Juan Pablo II, Naciones Unidas y el Kilómetro 7 fueron tomadas.
LA BANDERA EN MEDIO DE LA MULTITUD • La imagen muestra una parte de la concentración en la Ceja de El Alto.
Con la tricolor boliviana sobre su hombro, Juana Ajuacho, comunaria de Patacamaya, hizo vigilia guardando un espacio para sus compañeros, desde la medianoche del jueves en el puente alteño Bolivia. Con los primeros rayos del sol, el rojo, amarillo y verde tiñó el asfalto y empedrado de las calles, gradas y avenidas de La Paz y El Alto.
El frío invernal de julio no fue un obstáculo para que gremiales, campesinos, vecinos, profesionales, empleados públicos y del sector privado, transportistas, niños, jóvenes y ancianos salgan de sus casas portando sus banderas y se unan bajo un solo estribillo “la sede no se mueve, la sede no se cede”, dando inicio a la concentración convocada por el Consejo Departamental de Desarrollo Regional de La Paz.
Desde las 7.00, las hileras de marchistas de la sede de gobierno empezaron a juntarse a la altura del puente de la Cervecería Boliviana, donde más de 20 buses Expreso aguardaban trasladarlos al peaje de la autopista. Joaquín Quispe, chofer de uno de los coches, dijo que esperó desde la madrugada, al igual que sus compañeros, la llegada de gente, de ahí en adelante no pararon “hasta que fue imposible llegar a las casetas, por la cantidad de personas concentradas”, señaló.
Otros vehículos de diferentes modelos, marcas y tamaños se pusieron a disposición de la población, pero conforme se acercaba el mediodía, los coches salían atestados de gente y muchos se quedaron plantados en medio de la autopista.
Vecinos de la zona Sur, la ladera oeste, este, el centro de la ciudad, de las comunidades de Río Abajo y los Yungas se unieron con sus banderas y tomaron las arterias que llegan a El Alto ingresando por las avenidas Naciones Unidas, Kollasuyo, 9 de Abril y Marcelo Quiroga Santa Cruz, para unirse a los alteños de Villa Dolores, 12 de Octubre y otras colindantes con La Paz.
Con la frente bañada en sudor, Gabriel Castro (32 años) llegó a la avenida Panorámica de El Alto desde Calacoto, pero no pudo avanzar más porque la concentración de vecinos le impidió avanzar hasta el palco, que se hallaba a unos 100 metros más adelante. “Estoy cumpliendo con mi ciudad, pero necesito alimentarme para seguir en la lucha”, expresó al momento de acomodar su voluminoso cuerpo en un banquito y pedir un ají de fideo.
A las 10 de la mañana, el tránsito peatonal por la avenida 6 de Marzo, a la altura del cuartel Ingavi, era casi imposible, los vecinos del distrito dos y ocho, además de las provincias del altiplano sureño de La Paz colapsaron el área, todos querían llegar hasta la Ceja, pero se encontraban a unos dos kilómetros.
Al haber rebasado su capacidad de acogida la 6 de Marzo, a la altura de la Ceja, la gente se apostó en el ingreso al aeropuerto, hasta la altura del Campo Ferial. Los espacios verdes, pasarelas y edificios cercanos al escenario se llenaron de personas, que junto al rojo, amarillo y verde, aguardaron el inicio del acto central.
Los “ponchos rojos” de Omasuyos y Manco Kapac junto a pesqueros del lago Titicaca, colonizadores del norte paceño, cooperativistas mineros, vecinos de El Alto abarcaron cerca de tres kilómetros de la avenida Juan Pablo Segundo. A pesar de que la amplificación no les llegaba hasta ahí, se dieron modos para aumentar el sonido a través de las transmisiones directas. Mario Choque, vecino de la zona 16 de Julio, sacó los parlantes de su restaurante para ese propósito, aunque un letrero en la puerta puso en claro que acató el paro. “El sonido es nuestro aporte a la convocatoria, pero no hay atención de comida en el Parroquiano”, aclaraba el letrero del establecimiento público.
Ya en el centro del evento, las banderas se multiplicaron, dejando pequeños espacios para la enseña paceña y se observaron pocas wiphalas. Entre esa multitud estuvo el prefecto paceño, José Luis Paredes, el político Samuel Doria Medina y algunos asambleístas y parlamentarios paceños.
A las 12.20 llegó el alcalde de La Paz, Juan del Granado, en medio de una fuerte seguridad, lo que le costó la rechifla de los “ponchos rojos”, pero inmediatamente fue llevado al escenario por su colega alteño, Fanor Nava, quien estaba en el área desde las 11.00.
Después de tres horas de espectáculo musical y poético, donde la fuerza de los rayos solares causó más de un desmayo, los organizadores dieron inicio al acto central.
A las 13.00, las notas del Himno Nacional, coreado por toda la gente concentrada en el Cabildo, estremecieron los cimientos del Distribuidor de la Ceja de El Alto, mientras una avioneta y un helicóptero surcaban el cielo paceño que borró a las nubes.
En cuanto el presidente de la Federación de Juntas Vecinales de El Alto, Nazario Ramírez, inició su discurso, una lluvia de petardos apagó su voz, pero al combinar su mensaje en aymara y castellano, la gente lo escuchó con atención. “La Paz es el crisol del país” por eso, “en El Alto está un alcalde potosino y en La Paz un cochabambino”.
Durante la hora y 15 minutos de discursos de los ocho representantes departamentales, el silencio fue casi total en las cinco arterias copadas por los paceños. En la autopista La Paz El Alto, el Kilómetro 7, las avenidas Juan Pablo Segundo, 6 de Marzo y Naciones Unidas los asistentes tomaron nota, en algunos casos, de las palabras de los oradores.
Más cuando el presidente de la brigada Constituyente de La Paz, Macario Tola, empezó a dar lectura a la Proclama, el silencio reinó en el lugar de concentración, cuando se leía las resoluciones, la bocina de un heladero (debajo del Distribuidor) enojó a la gente, pero lanzaron en silencio cáscaras de cítricos, al momento que al unísono gritaban “aprobado”.
Así fueron aceptadas las otras cinco resoluciones que ordenan la defensa cerrada de la sede de gobierno. El Himno a La Paz dio por concluido el cabildo, pero la gente no se desconcentró hasta después de 15 minutos. Todos volvieron satisfechos a sus hogares, fue el caso de doña Juana Acho, quien se subió a un camión que la llevó a Patacamaya.
“Estoy cumpliendo con mi ciudad, pero necesito alimentarme para seguir en la lucha”, Gabriel Castro de 32 años.
Marginales del cabildo
Ballet alteño • Más de un centenar de jóvenes de la Escuela de Ballet de El Alto no se cansaron de bailar la cueca paceña. Los pañuelos blancos sobresalieron ante el traje negro que llevaban puesto. Ubicados cerca del distribuidor de la Ceja, fueron la atracción de los vecinos privilegiados que se encontraban cerca de ellos.
Los símbolos • El Escudo y la Escarapela, representados por dos jóvenes, fueron la sensación de los concentrados; muchos pidieron permiso por unos minutos sólo para hacerse sacar una foto. Cerca del escenario, donde ellos se encontraban, las personas que portaban celulares con cámara tuvieron demanda para sacar imágenes.
Las pasarelas • Los efectivos de la Policía alteña fueron movilizados de emergencia hasta las pasarelas que atraviesan las avenidas 6 de Marzo y Juan Pablo II, debido a que existía el peligro de que se caigan producto del peso de la gente. El que está cerca a la Fejuve causó más preocupación.
Los accidentes • Un vecino que estaba cerca del palco fue alcanzado por un petardo que reventó en su cabeza, pero fue atendido de forma inmediata por el grupo SAR. La escalera móvil del canal católico alteño (57) se averió antes de que empiece el acto central, el asiento del camarógrafo se cayó.
Frases
Mercedes Miranda • “Esta mañana me ha entrado la idea de que debo defender a La Paz y es el fervor paceño que a una la enciende”.
Raúl Bustillos (13) • “He venido para que no se vaya la sede de gobierno”.
Wendy Maqui • ´La Paz es la principal ciudad, da más recursos y no me parece que se mueva la sede´.
Édgar Rada • ´Estoy atrasado, pero listo para estar en el Cabildo (esperaba un vehículo en la calle 17 de Obrajes)´.
Alberto, David y Lucas • “Queremos ver qué está pasando, cuánta gente habrá. Somos de Ecuador, Canadá e Italia”.
Gonzalo Kieffer • “No estamos de acuerdo en que nos quiten la sede, nos parece ridículo y una falta de respeto”.
Claudio Teijeiro • ´Me gusta cómo el mensaje no es tan paceñista, sino de unión de Bolivia. Me gusta cómo se está dando el sentido de esta convocatoria´.
Lucio Mamani • “Soy peruano, vivo desde hace 10 años aquí. Mover un sitio a otro es un problema y el país se puede dividir por eso”.
César Mujica • “Hemos venido por la unidad de Bolivia, estamos viendo que Santa Cruz y los departamentos orientales están haciendo una gran división”.
Victoria Alarcón • “Estamos esperando una hora un vehículo para ir al Cabildo”.
Juana Jiménez • “No he podido llegar al Cabildo, quería ir, pero ya no puedo caminar, estoy mal del corazón”.
Isabel Martínez • “He venido desde Satélite a apoyar y a ganar unos pesitos”.
Valeria Llipes • “Estamos desde las 8.00, nos hemos cocinado fiambrito para estar aquí”.
Martín Andrade • “El Alto una vez más hace historia, esta vez es por la unidad de Bolivia. Tenemos convocatoria y no obligamos o pagamos para mostrar nuestra convicción”.
Sara Ramírez • “Llegué de los Yungas para apoyar a mi departamento”.