Dos carros cisterna cargados con agua potable y acondicionados con un pequeño grifo se estacionaron debajo del distribuidor de la Ceja para evitar la insolación de la gente que llegó al Cabildo.
El comandante de los Bomberos de El Alto, coronel Freddy Tórrez, informó que toda su unidad, totalmente uniformada, trabajó desde las cinco de la madrugada acondicionando el carro cisterna y armando cinco lugares de apoyo, en caso de un accidente.
“Con nuestros recursos compramos los vasos desechables y se tuvo mucha demanda por el agua potable; gracias a Dios que no se registraron accidentes graves, a no ser por algunos desmayos a causa de la insolación o las caídas por descuido”, manifestó.