"A la Ceja, a la Ceja", los paceños vaciaron la ciudad por el Cabildo El transporte público y muchas empresas pusieron a disposición sus vehículos. Miles de miles de los asistentes llegaron hasta la Ceja de El Alto a pie; subieron en marchas o en grupos pequeños.
¡A la Ceja, a la Ceja... gratis!, gritaba más de un chofer desde el interior de las decenas de buses que trasladaron a los paceños hasta El Alto. Esa invitación reflejaba el compromiso del transporte sindicalizado y libre con el Cabildo realizado ayer para ratificar la permanencia de la sede de gobierno en La Paz y por la unidad nacional. Otra gente prefirió la caminata —larga, pesada y en subida— a través de calles, atajos y gradas. Todo para llegar hasta el lugar de la concentración.
Las tarimas instaladas el jueves empezaron a recibir a los primeros paceños esa misma noche y en la madrugada la romería se hizo masiva a medida que el sol intensificaba sus rayos. El gentío llegaba desde varios puntos de la ciudad y de las 20 provincias del departamento.
La resolución de los choferes sindicalizados de La Paz que fue coordinada con los de El Alto, a la que se sumó el transporte libre, era clara: el servicio sería normal hasta las 9.00 y luego se ponían a disposición del Cabildo más de una centena de buses para trasladar a la población, gratis, hasta el sitio de concentración.
Mientras en la avenida Pasoskanki un niño voceador, entre varios, gritaba entusiasta: ¡Cabildo, Cabildo! y se negaba a cobrar a los pasajeros; en la avenida Camacho eran sendos los carteles pegados a los lados de los vehículos los que invitaban a transportar hasta el lugar del encuentro multitudinario.
Kilómetros más al sur, en la avenida principal del barrio de Los Pinos los conductores y dueños de trufis formaron una columna y se enfilaron hacia el Cabildo por la sede de gobierno.
En la avenida Kantutani microbuses y minibuses serpenteaban para tomar la avenida Mario Mercado, rumbo a El Alto.
Pero el transporte público no fue el único medio para el transporte de la gente, la Alcaldía de La Paz y varias empresas pusieron a disposición de la población sus vehículos. Estas últimas hicieron evidente su presencia a través de pancartas, pasacalles, panfletos y volantes.
Así, Electropaz y Cotel facilitaron el transporte de sus trabajadores, a pesar de que muchos de ellos optaron por la caminata.
Los afiliados a la Federación de Empresarios Privados de La Paz dejaron de lado los trajes, corbatas y portafolios, y enfundados en ropa cómoda pero abrigada dijeron presente en el Cabildo. La Universidad Mayor de San Andrés también llegó hasta El Alto y sus facultades ofrecieron buses para transportar a universitarios y docentes.
Empresas, instituciones y organizaciones vieron la manera de mostrar su identidad a través de poleras o gorras, pero los colores de la bandera nacional fueron los que dominaban el panorama de largas columnas de vehículos y caminantes que se dirigían hasta el lugar del histórico encuentro.
Pero una gran cantidad de gente asumió el compromiso con La Paz y la sede de los poderes Ejecutivo y Legislativo por voluntad propia, sin que haya una presión corporativa que motive su participación. Martín Burgoa, un empleado bancario, acicaló a sus tres hijos, se calzó sus zapatos deportivos y trataba de encontrar algo en qué subir hasta el Cabildo “para que no se cansen los chicos”, algunos metros adelante su esposa le llamaba para que suba a uno de los vehículos.
Bernardo Calle dejó su turno de portero en un edificio de Sopocachi para emprender la caminata hacia la Ceja y así hacerse presente en la concentración.
En el centro paceño se veía a muchos ciclistas dispuestos a pedalear para defender la sede.
Hasta pasados los discursos y leída la Proclama final, aún había gente que llegaba al sector del viaducto de la Ceja de El Alto.
Apuntes
Transporte • Desde las 9.00 el transporte público se puso al servicio del cabildo paceño y poco antes de las 18.00 volvió a la normalidad en La Paz y El Alto.
Aeropuerto • Se habilitaron tres accesos opcionales al aeropuerto internacional de El Alto ya que la autopista estaba anegada por una multitudinaria marcha.
Caminata • Pese a que los buses, minibuses y otros vehículos ofrecían el traslado gratis, muchos asistentes al cabildo optaron por caminar de ida y vuelta.
Sanitarios • A pesar de la cantidad de gente que transitó entre La Paz y El Alto, no se habilitaron baños portátiles, por lo que parte de las rutas quedó sucia.
Rumbo al cabildo • No importó el medio, la gente se volcó masivamente a pie o en buses que salieron hacia El Alto.