Parece poca cosa lo que acaban de lograr los cooperativistas mineros del Gobierno, pero la empresa privada, el capitalismo, tendrá que agradecérselos dentro de poco. El Gobierno firmó una tregua con los cooperativistas después de comprometerse a incluir en la nueva Constitución la figura de los cuentapropistas como actores económicos autorizados, reconocidos por el nuevo Estado boliviano, el que surja de la Asamblea Constituyente, si llegara a terminar su trabajo.
Nunca antes el capitalismo había tenido un ejército de 60.000 hombres movilizados en carreteras y en las calles del país para defender los principios de la iniciativa privada, como ahora. Los cooperativistas se movilizaron para reclamar por el derecho de sus organizaciones a seguir operando en la minería, a acceder a concesiones territoriales para operar en esa actividad como empresas independientes, conviviendo con la empresa estatal que el Gobierno desea resucitar en Huanuni.
El gobierno del presidente Evo Morales tuvo una extraña ruptura con los cooperativistas, que fueron sus aliados, a tal grado que el primer ministro de minería de este Gobierno fue el dirigente de Fencomin, Wálter Villarroel. Lo reemplazó por el dirigente sindical Guillermo Dalence, pero nadie sospechó que el motivo era un cambio profundo en la línea del Gobierno, un cambio por el cual decidió optar por el socialismo. Las empresas privadas no están autorizadas en el proyecto del Gobierno, por lo menos según dice un muy inteligente experto.
En efecto, Luis Pedraza ha podido detectar, mediante una investigación muy cuidadosa, que en realidad el proyecto del MAS para el país es la instauración del socialismo. Lo dijo en los últimos días en Tarija en una exposición ante muy poca gente, en que demostró que, al contrario de lo que se piensa, el partido de gobierno tuvo un traspié electoral en julio del año pasado en la elección de los constituyentes, aunque la dispersión de las otras opciones le salvó la vida.
Lo cierto es que los cooperativistas acaban de obligar al Gobierno a introducir una mancha capitalista en la constitución que están redactando en Sucre sus constituyentes. Se permitirá, por lo menos en minería, la existencia de empresas de cuentapropistas.
Pedraza teme que el proyecto del MAS sea aplicado de manera compulsiva mediante el uso del Poder Comunitario y Campesino, que piensa crear y al que piensa dar poder de veto sobre los demás poderes del Estado. No es que los indígenas sean mayoría, que no lo son en absoluto, sino que el poder que se les reconozca será predominante. No es que los originarios tengan la capacidad de administrar los recursos naturales o imponer sus criterios ante los otros poderes de la república, sino que ese poder sería manejado por el Gobierno, por el Estado socialista.
El tema parece poco verosímil. Sobre todo si se piensa que será aplicado por un gobierno que no muestra mucha maestría en la gestión pública.
Pedraza asegura que la política económica del MAS es una copia textual de un documento leninista. Lo único que no encaja en el proyecto es la existencia de un movimiento popular tan grande a favor del capitalismo, como son los cooperativistas.
*Humberto Vacaflor G. es periodista.
El principio de Peter
La propuesta de la reelección indefinida del Presidente y Vicepresidente de la República, presentada por el MAS, si bien no fue una sorpresa total
Sobre el cabildo
No fui al cabildo porque independientemente de la propaganda, este acto se me antoja como lo menos paceño que puede haber.
Con o sin anestesia
La autonomía, cualquiera sea la forma que adquiera, departamental, municipal, provincial o indígena es un proceso irreversible. ¿Yaaaa, acaso? No lactes cuate.
Alfabetización, aritmética y el "petit" Larousse
Hace algunos meses, con bombos y platillos, el Gobierno lanzó una gran campaña de alfabetización, que a muchos bolivianos nos pareció una excelente y brillante idea para reducir el número de ciudadanos que no leen o escriben en el país.
Construir, destruyendo el racismo
La pregunta esencial en el país hoy es si vamos hacia la construcción de una nación en la pluralidad de sus visiones de culturas y de pueblos, sobre sus tradiciones, su pasado
Sobre la identidad de los bolivianos
Durante las últimas semanas, estas páginas han sido escenario de un debate arduo sobre el carácter mayoritario o minoritario de la población indígena en Bolivia.